Febrero 7, 2010 at 11:24 · Clasificados en General
Los tres primeros de la tabla jugaban en casa ante rivales asequibles sobre el papel. No hubo sorpresas porque se lo tomaron en serio.
Justo lo contrario que le pasó al Sevilla. Jiménez tuvo un nuevo ataque de entrenador (por eso parte de la afición no le traga) y dejó a un buen puñado de titulares descansando para jugar la eliminatoria de Copa frente al Getafe. Se parece a Emery en sus repentinos despropósitos, difiere de él en que tiene claro que la afición sevillista quiere un título y ese título puede ser la Copa. No es ningún tonto este Jiménez.
Con el tropiezo sevillista, más el empate del Deportivo en Málaga, el gran beneficiado de la jornada ha sido el Valencia, que tiene a su rival más cercano para arrebatarle plaza en Champions a seis puntos más goal average. Una distancia que, si no se hacen barbaridades -algo nada descartable- debería ser suficiente, habida cuenta de que Valencia, Sevilla, Mallorca y Deportivo se tendrán que jugar dos plazas. No entrar en Champions con esos rivales sería como para interponer una demanda por daños y perjuicios.
Valencia.- El Valencia hizo un buen primer tiempo, luego se ausentó del partido. La superioridad que manifestó durante los primeros 45 minutos fue tal que, de algún modo, se puede entender que salieran del vestuario a jugar la segunda mitad pensando en otra cosa. El Valladolid volvió a ser el equipo calamitoso con todo el aspecto de cadáver deportivo que ha sido durante la primera vuelta. Fue incapaz de dar tres pases seguidos. Sus jugadores se limitaban a intentar quitarse el balón de encima. Entregarlo a un compañero era una proeza. Jugarlo con sentido, una quimera. La diferencia entre ambos equipos fue abismal.
En el Valencia, me gustó ver de nuevo a dos laterales con aspecto saludable. Mathieu es tan impetuoso en ataque como aturullado en defensa, pero su entusiasmo es contagioso por momentos. En un equipo que tiende a resultar inexpresivo, el francés es un soplo de aire fresco. Cuando mejore en defensa puede ser un gran lateral.
En el otro lado del campo, Mata, Silva y Villa volvieron locos a los defensas rivales. El pobre Valladolid parecía un equipo de veteranos. Sus jugadores llegaban siempre tarde, no hacían coberturas, se colocaban como novatos y parecían estar pidiendo la hora desde el minuto cinco. Si las ocasiones creadas se hubiesen aprovechado, el resultado habría sido humillante. Pero ni Mata ni Villa tuvieron su día cara a gol. Más fácil no lo van a tener, así que habrá que esperar que cambie la racha. Sobre todo la de Mata. Está lejos de su mejor versión, aunque le alcance para marear al Valladolid y a todos los equipos de esa zona que merecen bajar a segunda división desde ya por la pobreza de su juego.
Al final jugó Marchena por exigencias del guión. Está lejos, muy lejos, de su mejor versión. Sería deseable que le dejasen unos cuantos partidos jugando ahí. De otro modo, su llamada a la selección sería una temeridad. Se le vio con las fuerzas justas para parar a un delantero del montón como Costa. Cuando pienso en Luca Toni -mi bestia negra- enfrentando a Marchena en cuartos de final, me pongo a temblar.
Barcelona.- Hacía unas cuantas semanas que no veía al Barça en directo y esta vez sí me acerqué al Camp Nou. El Getafe es de esos equipos que suele decretar buenos partidos. Y la cosa no defraudó. El Barça de inicio fue rutilante. Guardiola sacó a lo mejor que tenía. Henry al banquillo -de donde no debería salir más que para abrazar a los goleadores- e Iniesta de extremo izquierdo. Se volvió a ver al equipo alegre y concentrado del año pasado. La cosa tenía aspecto de nueva goleada porque el Getafe jugaba con dos puntas claros, no había venido a encerrarse. Y entonces…
Entonces llegó la expulsión. No la he visto repetida, pero en el campo me pareció rigurosa. La campaña del Villarato tan sabiamente urdida en Madrid empieza a dar frutos. El partido cambió. Guardiola no supo dar respuesta a la nueva situación y el Barça fue durante media hora un muñeco en manos del Getafe. Con Ibra y Messi arriba, no había presión y los tres del medio eran desbordados sin contemplaciones. El murmullo llegó a la grada… Hasta que el entrenador azulgrana corrigió su error, quitó a un Ibra desafortunadísimo y metió a Busquets. Ahí apareció el mejor Barça en mucho tiempo. Messi estuvo sublime. Hasta Maxwell jugó bien. Don Andrés emocionó a cualquiera que se sienta español y se volvió a vivir una noche de fútbol grande.
Al Getafe habría que hacerle un monumento. Un equipo modesto, con un presupuesto modesto, que ficha siempre con sentido, que puebla el equipo con chicos jóvenes y españoles y que apuesta por el fútbol de ataque. Pensar que Míchel y Hugo Sánchez coincidieron en el mismo equipo de jugadores resulta hasta ridículo cuando uno ve la apuesta futbolística por la que apuestan como entrenadores uno y otro. El equipo madrileño es de los que puede liarla contra cualquiera a poco que el contrario se descuide o sufra algún contratiempo. Ayer el Barça lo sufrió y tuvo que sacar todo el arsenal para ganar. Transmitió unas estupendas sensaciones.
Madrid.- Partido casi calcado al de Valencia. Valladolid y Español comparten la racanería de su juego, la justita calidad de muchos de sus jugadores y una cierta indolencia que resulta de lo más sorprendente. Antaño, este tipo de equipos suplía la inferioridad técnica -lógica porque la calidad se paga y muy cara- con agresividad y esfuerzo físico. Ahora ya ni eso. Lo que no encuentra lógica es que un jugador del Madrid haga más kilómetros y meta el pie con más ímpetu que uno del Español. Pues eso fue lo que ocurrió mientras el Madrid se lo tomó en serio -la primera parte-. No sólo corrieron más que su rival, sino que lo hacían mucho más rápido.
Tanto se ha partido este campeonato que hay partidos que, desde el minuto cinco, pierden toda emoción. En Mestalla y en el Bernabéu parecían enfrentarse equipos de diferentes categorías. Incluso, diría más, de diferentes planetas. No recuerdo una falta de emoción tan alarmante y no entiendo que equipos que se están jugando la vida renuncien de manera tan flagrante a dar la más mínima batalla.
En el Madrid, en todo caso, también hay buenas noticias para la Roja. Ramos está volviendo a ser el enorme jugador que fue. Una lástima que su recuperación coincida con su ubicación como central, pero en todo caso un Sergio pletórico es fundamental para la selección y lleva tres o cuatro partidos excelentes. Lo propio se puede decir de Arbeloa. Está en un momento físico impresionante y vuelve a ser el del Liverpool. Incluso Albiol, encajado entre los dos anteriores y exigido por una competencia que nunca tuvo en Valencia, se muestra mucho más atento. Si unimos éso a lo que vimos de Xavi, Iniesta y Busquets, podemos concluir que Suráfrica se nos empieza a asomar en el horizonte con las pilas cargadas hasta arriba.
Sevilla.- Recurrió Jiménez a la pareja Duscher-Lolo en el eje del centro del campo. Vamos, al equivalente del Albelda-Marchena que tanto le gusta a Emery. Los resultados fueron los esperados: el equipo no dio una a derechas. José Carlos y Capel no son Navas y Perotti, por añadidura. Si a eso le sumamos que el Zaragoza pareció un equipo diferente al que se ha arrastrado hasta la fecha por la Liga, la debacle sevillista estaba cantada. Se demostró, en todo caso, que lo que diferencia a un equipo en problemas dispuesto a salir del hoyo (Zaragoza), de uno que se hunde irremediablemente (Valladolid) es la velocidad. Los maños parecían aviones, a lo que contribuyó que su entrenador optara por dejar fuera a jugadores contemplativos estilo Pennant o Jorge López. Si siguen así, no tardarán en salir de la zona fatídica. Colunga y el Chupete son dos delanteros de los que pueden armarla en cualquier campo.
Villarreal.- Quería empezar la remontada en Mallorca. No pudo ser. Llorente nos mostró por qué Valverde no le daba más que minutos de la basura y falló goles cantados. Lo de desayunar y comer todos juntitos le supondrá un gasto suplementario al club y quedará muy bien de cara a la galería, pero no garantiza resultados. Europa, cada vez más lejos.
Levante.- Unas líneas, poco habituales, para hablar del Levante. Están los chicos de Orriols empeñados en recuperar a viejas glorias venidas a menos. Ballesteros, Juanfran, Lauren… Sólo les falta convencer a Johan Cruyff para que también se vista de corto. Entre tanto, a trancas y barrancas van para arriba. Si es que, donde hay entrenador…
Febrero 1, 2010 at 11:00 · Clasificados en General
Sevilla.- Es posible, aunque sólo remotamente, que Emery esté capacitado para entrenar al Valencia. No parece ser un tipo muy brillante, desde luego. Tampoco es Castelar a la hora de explicarse. Pero ni una ni otra son condiciones necesarias para poder entrenar al Valencia -tampoco sobrarían-. Lo que nunca va a conseguir el sr. Emery es demostrar que Albelda y Marchena pueden llevar a un equipo de la primera división española a aspirar a un campeonato. Con ellos, se puede ganar en Pamplona. Pero poco más.
Las claves internas de un vestuario son indescifrables si no se está dentro. Existen códigos, no obstante, en el fútbol que son universales. Y si tu entrenador sale con lo que Lagui califica de “leñeros” (para mí no llegan ni a eso) para organizar el juego de tu equipo, éste capta el mensaje y se pone el traje barraquero y se deja la ambición en la caseta. Por eso hasta que se vio perdiendo dos a cero, el Valencia pareció un equipito del montón que saltó al Pizjuán a llevarse un puntito y esperar tiempos mejores para volver a ganar. Cuando tu líder cambia de guión y se pone el traje de gallina cada vez que juegas contra un grande, tus perspectivas se estrechan.
Y eso que no fue el Sevilla gran cosa. Se limitó a explotar las debilidades del contrario, ésas que aquí se señalaban hace unos pocos días y que ya conocen hasta los locutores de emisoras piratas de Tombuctú. Presionó un poquito a los defensas, impidió que el balón llegase a Silva y aprovechó un córner. Con eso y algo de suerte, cualquier equipo decente le puede ganar al Valencia. Un Valencia que si ya con Banega tiene problemas para jugarla desde atrás, con Albelda y Marchena convierte la transición en una quimera.
En estas circunstancias, estamos donde estábamos. El equipo tiene pinta de ser el tuerto en el país de los ciegos. No es la primera vez que pasa. Comenzó la primera vuelta del año pasado exactamente igual y a quienes avisábamos de que así no se iba a ninguna parte nos miraban raro -o nos llamaban madridistas-. Se ha hecho una gran primera vuelta a domicilio, pero ese domicilio no incluía Sevilla, ni Barcelona, ni Madrid, ni siquiera Villarreal. En las grandes ocasiones se conoce a los grandes hombres y Emery, a mí, me parece un tipo al que le viene grande el traje.
Gijón.- Vi al mejor Barça de la temporada. Al más enchufado a pesar de jugar contra un equipo menor. Tuvo ocasiones de sobra para haber goleado, pero le fallaron un Ibrahimovic que está en esas malas rachas de todos los delanteros y un Messi que tiene un tan elevado concepto de sí mismo que cada partido que pasa parece peor jugador. Curiosamente, ha coincidido con Villa en lo alto de la tabla de goleadores y en la demostración de que para digerir bien el éxito hay que tener una madurez que no a todos les alcanza.
La Coruña.- El Madrid sigue a lo suyo. Convirtió en muñeca de trapo a un Deportivo que lleva toda la temporada jugando en el alambre, pero mayoritariamente ganando -lo último, una eliminatoria al Valencia-. Lo hizo, además, sin Cristiano, lo cual es doblemente meritorio. De todos sus jugadores, quien más me impresiona es Alonso. Sigue perdiendo algún balón peligroso, pero reconozco que jamás creí que pudiera llegar a triunfar en el equipo blanco. Lo está haciendo y de qué manera. El taconcito de Guti ha sido convertido por el madridismo mediático en la octava maravilla cuando no fue más que una ocurrencia que, de hacerla un jugador de cualquier otro equipo, no pasaría de un mero comentario sin repetición. Guti se aprovechó de un Deportivo irreconocible y de los cinco metros que le dejaron en cada jugada. Cualquiera con una mínima idea puede convertirse en Pelé si le dejan cinco metros de libertad en cada jugada. Por lo demás, tanto él como Raúl no son más que dos restos del pasado, que se resisten a desaparecer, pero que lastran a un equipo que juega a una velocidad a la que ellos ya no llegan.
Villarreal.- ¿Hace falta que diga algo? Intelligenti pauca.
Atlético de Madrid.- Idem. Un equipo crepuscular, sin alma y con una defensa deplorable. Mucho tendrá que transformarse para ganarle la semifinal de Copa al Racing. Todas mis simpatías están con los de Santander.
Enero 29, 2010 at 17:31 · Clasificados en General
Fernandes.- He de reconocer que explicar el Valencia más allá de las lindes geográficas de la provincia es, a menudo, una quimera. Si el fútbol suele venir asociado con posiciones estrambóticas, en el VCF el “suele” desaparece directamente y una y otra vez nos encontramos con casos de expediente X. Analicemos, si no, el caso de Manuel Fernandes.
Como buen portugués aterrizado en Valencia para jugar a fútbol, el señor Fernandes es un caradura. En su cerebro, además, aseguran que la parte que se dedica al sano juicio no supera en tamaño a la de un coleóptero. Sobre eso pocos tenemos dudas. Pero, en su caso, es un caradura que juega de mediocentro creativo. Puede llegar a hacerlo bien y alguna vez incluso lo ha conseguido con esa camiseta. Su puesto lo ocupa Banega y el argentino, aunque tenga una alarmante inclinación a esfumarse, no lo está haciendo mal. Pero…y ahí viene la pregunta ¿qué pasaría si Banega deja de estar a ese nivel o, directamente, se lesiona? “Tenemos a Baraja”, dirígan algunos. Y, sí, está Baraja, pero este año no ha jugado ni medio partido. Más allá de que su cuerpo ya no esté para muchos achuchones, lo cierto es que el entrenador ha demostrado que no cuenta con él.
En ese contexto, ¿para qué dejan que se vaya Fernandes? ¿Cabe en cabeza humana? ¿No habría sido mejor intentar sacarle el máximo partido y luego, llegado el verano, quitárselo de encima buscándole alternativa? Máxime si consideramos que, en principio, lo que el simpático portugués desea es jugar partidos para estar en el Mundial.
Me temo que la alternativa de Emery será volver a jugar con Albelda y Marchena. Y eso puede ser un auténtico desastre. Para el Valencia, para Marchena y para la selección ¿Se dará cuenta Marchena de que su puesto es el de central? Si la evolución natural de los jugadores es ir retrasando su posición a medida que cumplen años, ganan experiencia y pierden velocidad, la pareja Emery-Marchena acabará con el sevillano jugando de delantero centro. Al tiempo.
Por cierto, y para acabar con el tema confección de plantilla, ya el año pasado se cedió a Zigic cuando el equipo no tenía delantero alguno para suplir a Villa. Este año se queda Zigic habiendo participado lo mismo -o menos- que la campaña anterior y, de postre, tenemos a Domínguez ¿Tenemos a Domínguez? Que alguien me lo explique. Expediente X.
Portugal.- Me dicen que Cristiano Ronaldo está muy preocupado. No es por la sanción que le han puesto -ya he dicho que para mí no era ni expulsión, por lo que todo lo demás es redundar en el absurdo-. Es porque está empezando a contemplar la posibilidad de que Miguel y Fernandes sean convocados para el Mundial. Tanto sufrir para clasificarse para luego esto. Yo, humildemente, le ofrezco un hueco en la Roja si quiere librarse de vividores y bebedores. Claro que Del Bosque sería capaz de no convocarlo. Delante tendría a Negredo, Capel y Navas. A la espera de algún sevillano más que pueda salir de aquella graciosa escuela.
Copa del Rey.- Emery tiró la Copa a la basura. Yo creo que fue porque alguien le dijo que su objetivo era entrar en Champions y él sólo entiende los razonamientos de uno en uno. El año anterior nadie le dijo nada y se dedicó a no ganar nada. Este año le han dicho que a Champions y el hombre va a por Champions. Para el año que viene, si continúa, vamos a introducirle una nueva variable: entrar en Champions y, si puede ser, hacer algo en Copa. Lo de Europa son palabras mayores y no sabemos si una tercera variable acabaría destrozando el disco duro.
Por cierto, gran Racing. Es un equipo que me gusta. Ya lo he dicho aquí alguna vez. Ese centro del campo con el titán Munitis, Colsa, Lacen y Serrano más Canales y Xisco arriba me parece de lo más potable de la media tabla. Un día, por cierto, alguien en el fútbol debería hacerle un monumento tamaño natural a Perico Munitis. Si lo hiciera en virtud de su rendimiento todos estos años, no cabría en un estadio. Un ejemplo para tanto cantamañanas.
Enero 28, 2010 at 11:11 · Clasificados en General
Andada la mitad del camino de esta temporada, la parroquia valencianista no sabe aún a qué atenerse. Los optimistas se agarran a la cómoda tercera posición del equipo en Liga para mostrar un entusiasmo moderado sobre lo que el futuro nos pueda deparar. Nadie puede negar que el equipo acumula cinco puntos más que el pasado año a estas alturas y que, de postre, sus rivales más temibles han pinchado más de la cuenta. Los más alborozados exigen, incluso, la renovación del entrenador por los méritos acumulados. Frente a ellos, no son pocos los que deploran el entreguismo del equipo en la Copa del Rey por ser el título que se antojaba más a tiro este curso y abundan quienes consideran que el Valencia sigue siendo un equipo con pies de barro, que basa su éxito más en la improvisación de su fenomenal delantera que en la puesta en marcha de un plan preconcebido.
Pero, ¿es el Valencia un equipo fiable? ¿Ha logrado Unai Emery armar un grupo compacto en torno a un sistema de juego que nos garantice estabilidad? Cuesta creerlo. Aunque es innegable que esta temporada hemos visto buenos partidos, da la impresión que la mejora registrada se debe más a una cuestión de individualidades que a la fortaleza del conjunto. El aceptable desempeño que están teniendo algunos de los nuevos fichajes, además de la notable mejoría en sus prestaciones de jugadores antaño aletargados –Joaquín, Silva…-, han permitido dar un pequeño salto de calidad. Que no esconde, sin embargo, las lagunas que desde el banquillo no se han sabido trabajar.
El Valencia es, así, un equipo incapaz de encontrar solución a los problemas que le crean los equipos que presionan la salida del balón de su línea defensiva, continúa concediendo demasiadas ocasiones a los rivales en las acciones a balón parado y no encuentra alternativas cuando la inspiración o las piernas de Banega, su evanescente mediocentro, dejan de acompañarle. Hasta ahora, le ha alcanzado para distanciarse de sus rivales, pero hay que recordar que las segundas vueltas, más dramáticas en su desenlace, suelen deparar partidos ásperos en los que los espacios en los que ha sabido moverse hasta ahora el cuarteto atacante del equipo van a comenzar a reducirse.
Ante eso, se puede esperar que los demás sigan pinchando, como han hecho hasta ahora, o exigir al entrenador que nos ponga al abrigo de la incertidumbre que genera depender del golito de Villa o de la jugada genial de Silva. Y para ello, no basta con acudir a la oficina. Para eso hay que demostrar inteligencia, savoir faire y un nivel de impronta sobre los jugadores que, a estas alturas, no sabemos todavía si tiene Unai Emery. Lo que sí sabemos es que nadie se lo va a llevar de aquí, y menos aún con el estupendo sueldo del que disfruta, hijo de aquellos tiempos en los que los perros se ataban con longaniza.
Enero 27, 2010 at 10:51 · Clasificados en General
La primera vuelta de la Liga 2009-2010 no va a pasar a la historia. El nivel medio del campeonato no ha sido brillante. Bien pocas de las estrellas recién aterrizadas en España han dejado su impronta. Los que tenían que disputar el título –Barcelona y Madrid- gozan ya de una cómoda ventaja. Los equipos que vienen de Segunda ocupan puestos de descenso. Y en la tabla de goleadores mandan Messi y Villa. El margen para la sorpresa está siendo muy reducido.
El Barcelona manda a pesar de no ser el del año pasado Ha perdido empuje en la presión y algunos de sus jugadores –Henry, Touré, Messi, Piqué, Márquez…- están lejos de su mejor nivel. Los otros, a menudo, parecen llevar el freno de mano echado. Tal vez porque no les ha hecho falta más. Al Barça le alcanza con unos pocos chispazos de sus cracks para finiquitar partidos ante rivales que, a menudo, salen derrotados desde la caseta. En su casillero cuenta con un solo punto menos, a estas alturas, que el equipo rutilante del primer año de Guardiola. Habrá que ver cuando lleguen empresas mayores si consigue volver a aquel nivel. En tal caso, no tendrá rival.
El Real Madrid acabó la primera vuelta del año pasado a doce puntos del Barcelona. Ahora está a cinco. Tiene, además, que recibir a los azulgranas en el Bernabéu y un calendario más benigno que el actual líder. Las dudas iniciales sobre la adecuación de Pellegrini al cargo han desaparecido y los fichajes le han funcionado razonablemente bien. Es cierto que Kaká no es el que era y que Benzema no consigue asentarse. Pero Ronaldo se está mostrando intratable y Alonso está rindiendo más de lo que muchos augurábamos. Si, de postre, Higuáin se une, como ha hecho, a la fiesta, concluiremos que Florentino tiene razones para estar satisfecho. Con Ronaldo en el campo, es un serio aspirante a todo y tiene a su favor la ambición que se empieza a echar en falta en Barcelona.
La zona Champions aparece mucho menos atascada que la campaña anterior. El Valencia suma cinco puntos más que entonces. Justo al revés que sus grandes rivales para ese objetivo: Sevilla, Villarreal y Atlético de Madrid, que cuentan con cinco, siete y ocho puntos menos. Los de Emery son un conjunto más fiable esta temporada, entre otras cosas porque han reforzado su portería (César fue un fichaje invernal, recordemos), cuentan con dos nuevos laterales que mejoran en mucho lo que había y, sobre todo, han recuperado al mejor Silva. La irrupción del canario se basta por sí sola para hacer del ataque valencianista uno de los más operativos del campeonato y sirve de contrapeso a las lagunas tácticas de las que sigue adoleciendo el equipo en muchos partidos.
El Sevilla mantiene una línea de juego uniforme que, salvo sorpresa, hará que se mantenga arriba, tanto más en cuanto recupere a sus delanteros titulares. Negredo no ha respondido cuando más le necesitaba el equipo y los de Jiménez han dejado escapar puntos incomprensibles que les han apeado del tren de la Liga. Atlético de Madrid y Villarreal están recogiendo lo que han sembrado mal. Los primeros parecen un equipo en liquidación y a nadie debería sorprender que acaben luchando por no pasar apuros. Desde la provincia de Castellón, por su parte, se comenzó la temporada con aspiraciones de luchar por el título y todo apunta a que tendrán que esperar algún año más. El fútbol es así.
Y desde el décimo hacia abajo, todos a luchar por no descender. Con el Jerez ya defenestrado, nadie está a salvo de acompañar a los andaluces al pozo. Tenerife, Sporting, Racing y Málaga ofrecen ratos de buen fútbol. Osasuna asegura intensidad en cada partido. El resto, ni fu ni fa. Si bajaran seis, a nadie le extrañaría. Lo merecen.
Enero 25, 2010 at 11:08 · Clasificados en General
Tenerife-Valencia.- El único equipo que trianguló, presionó de manera concertada, defendió de manera ordenada y pareció responder a una estrategia fue el Tenerife. El Valencia, como buena parte de la temporada, fue un anárquico grupo de once jugadores entre los que había unos cuantos rematadamente buenos. Es curioso, por no decir irónico, que durante la semana en la que no sé exactamente quién parece haber pedido la renovación de Emery (sic), el Valencia jugase como si no lo entrenara nadie. Crueldades del destino o señales del cielo, vete tú a saber.
El Tenerife, en todo caso, es un equipo que sabe a lo que juega. Y juega bien. Tiene claro que quiere sacar el balón controlado desde atrás y lo tiene trabajado. Tenía claro que tenía que presionar al Valencia arriba y lo hizo. El equipo de Champions iba de blanco, vamos. El otro, el de Emery, ni presionaba arriba, ni sabía salir de la presión rival con otro recurso que el patadón. Con la particularidad de que sus defensas suelen mandar ese patadón a la grada. Si a todo eso añadimos que Nino encaró a Navarro con la facilidad que lo haría Messi, que Mata se dedicó todo el partido a jugar por donde debía hacerlo Silva, dejando todo la banda izquierda para Bruno, que Villa sigue completamente equivocado en su concepto de sí mismo y que Emery sólo dispuso de tres cambios (cuando él necesito un mínimo de ocho para cumplir su objetivo), concluiremos que el punto hay que darlo por bueno. Con todo, el Valencia tiene gente tan buena arriba que tuvo sus ocasiones. El equipo se colgó de la espalda de Silva y con eso le alcanza para poner en aprietos a cualquiera.
Por cierto, si ayer no salió Domínguez por Villa, no lo va a hacer nunca.
Valladolid-Barça.- Es el Valladolid un equipo que huele a Segunda. Y la verdad es que sería una lástima porque Castilla bien merece un equipo en la máxima categoría. Pero más allá de la propia calidad de los jugadores, a los que se ve justitos, se ve un equipo sin alma. Pareció un juguete en manos del Barça, que a poco que se hubiera esforzado habría salido de Pucela con un saco de goles. Esta Liga no es lo que era. Hasta no hace demasiado, uno siempre se podía esperar una sorpresa en campos tipo Zorrila. Ahora la duda es cuántos le caerán al equipo de casa. Una lástima.
Madrid-Málaga.- Otro tanto se puede decir de este partido. Al Madrid le bastó con un par de fogonazos de Cristiano para echarse a dormitar a esperar palabras mayores. La diferencia entre ambos equipos era tan abismal que nunca se vio posibilidad de que pasara otra cosa. Criticar a los blancos porque no dan espectáculo es tan absurdo como esperar que alguno de los equipos de abajo puntúen en el Bernabéu. La Liga se ha partido de manera definitiva. Sólo cinco o seis equipos representan oposición puntual a los dos grandes. El resto sirven de relleno a la competición y juegan a otra cosa que se llama no descender.
Punto y aparte lo de Cristiano. Cualquiera que haya jugado un poquito a fútbol, como bien dijo el interesado, sabe que lo que hizo el portugués fue quitarse de encima a un tío que le agarraba de la camiseta de manera insistente. Tuvo la mala suerte que le dio en la nariz y le hizo daño. Pero eso no era tarjeta bajo mi punto de vista. Ni roja, ni amarilla. A los árbitros parece que les encanta hacer de justicieros y meterse con el rebelde. Cristiano ya va aprendiendo lo tiquismiquis que son los árbitros de aquí. Con o sin expulsión, Ronaldo es la gran aparición de la Liga. Con él, siempre puede pasara algo y ese algo es, casi siempre, bueno.
Sevilla-Almería.- El Almería era, con Hugo Sánchez -el peor entrenador que ha pasado por España en las últimas décadas-, una ánima en pena con el cartel de segunda división colgado al cuello. Lillo parece haberle dado otro aire. Pero mucho tendrá que trabajar para recuperar a un grupo que el mexicano dejó exangüe. El Sevilla ganó de chiripa. Gol de Negredo. Un grupo importante de aficionados dirán que para marcar esos goles “hay que estar ahí”. Yo no. Esos goles los marca hasta la castañera de la esquina.
Deportivo-Bilbao.- Uno de los partidos más raros de la temporada. Hasta el minuto 30 el Bilbao parecía el Milán de Sacchi. Luego, se vino abajo. Algo parecido al partido de Copa contra el Valencia, pero aún más exagerado. Es el Depor un equipo que te va minando el ánimo de manera imperceptible, que va adueñándose de trocitos de campo poco a poco, igual que un topo va excavando su agujero. Al final, no sabrías destacar a nadie, no podrías decir de quién ha sido culpa, pero te ha ganado el partido. Acusará la baja de Filipe.
Enero 19, 2010 at 12:58 · Clasificados en General
Apañado estaría el fútbol si tuviera que ser Unai Emery el propulsor de su evolución futura. De todas las virtudes que se suponen a un entrenador del máximo nivel, el actual del Valencia no atesora prácticamente ninguna, teniendo en cuenta que la asistencia al trabajo no es virtud sino obligación. No tiene predicamento entre los hombres a sus órdenes, practica una política de personal errática, desconoce el cultivo social donde trabaja, no planifica bien la temporada, desprecia competiciones en las que el club podría seguir creciendo, lee mal los partidos y, por añadidura, casi nunca acierta con los cambios. Éso si los hace, porque en muchos partidos ni tan sólo los agota.
En ese contexto, únicamente una luminaria puede plantearse esa absurda iniciativa. Que Emery pida poder realizar un cuarto cambio es lo mismo que si un ciego plantease cambiar el color de las luces de los semáforos ¿Para qué? Antes de siquiera abrir la boca -a menudo sin pensar lo que dice- seguramente debería reflexionar sobre el verdadero impacto que sus cambios han tenido en el equipo (más allá de la soberana idiotez de que fue la salida de Marchena la que apuntaló el partido contra un Villarreal desquiciado y con diez hombres en el último partido). Si contabilizamos los cerca de ochenta -¡válgame Dios!- partidos que Emery ha dirigido al Valencia ¿en cuántos su política de cambios ha determinado el resultado de un encuentro? Yo diría que casi en los mismos en los que su cacareada capacidad para idear estrategias a balón parado le ha dado algún punto al equipo.
A partir de lo anterior, seguir discutiendo es perder el tiempo.
Enero 18, 2010 at 10:35 · Clasificados en General
Sí, aunque parezca mentira, ésos son los que separan al Valencia del equipo que, junto al Barça, mejor juega en España. Ni los más viejos del lugar recuerdan algo así. Teniendo en cuenta que, en fútbol, salvo si eres Julián García Candau, la memoria no alcanza más allá del partido anterior.
No, aunque insistan los medios oficialistas -AS, Cuatro, SER y Canal 9-, el Villarreal no es el equipo que mejor juega en España, junto al Barça. No es, ni siquiera, el que mejor juega en la Comunidad Valenciana. Es cierto que se puede jugar muy bien y perder algún partido -que se lo digan al Barcelona en referencia a su partido en Sevilla-. Pero una cosa es un partido y otra que estés a punto de acabar la primera vuelta y el primero te saque 23 puntos… y el tercero 15.
Como no tengo mucho tiempo ahora, me remitiré al análisis del “yellow bluff” que haré en SUPER mañana o pasado.
El Valencia, a lo tonto, está a tres puntos del Madrid. Es cierto que las sensaciones de uno y otro son dispares. Pero lo que no admite discusión es que están a un partido de distancia. Con una defensa en condiciones, este VAlencia podría hacer todavía mucho daño… Aunque para defensa, la de Albiol a Llorente en el gol que le dio la victoria al Bilbao. Habría que ponérsela a todos los niños para que aprendan a marcar como un perro sabueso. Lo mejor, con todo, el comentario de Preciado en Estudio EStadio: “es raro que Albiol se despiste en este tipo de acciones porque es un hombre que está siempre muy concentrado”. Era lo único que sobre Albiol nos faltaba por escuchar.
Manolito, hijo, te tenía por un estudioso del fútbol y no puedo negar el enorme mérito que tiene lo que haces en el Sporting, pero me has demostrado que en el análisis de tus rivales eres igual que el submarino: un auténtico e irremisible bluff.
Sigo poniendo velas a Nuestra Señora de los Centrales para que Puyol y Piqué lleguen enteritos a Johannesburgo.
Enero 14, 2010 at 12:04 · Clasificados en General
Cada uno la vivirá según le haya ido, pero lo cierto es que se ha vivido una eliminatoria -a falta de lo de hoy- espectacular. Ayer pudimos ver a las ocho un Depor-Valencia que no defraudó. Luego un Sevilla-Barça jugado a toque de corneta. Acostumbrados al ritmo cansino, casi exasperante, de la Liga -en la que el Barça, por ejemplo, gana los partidos al trote cochinero- lo de ayer fue un soplo de aire fresco. Me gusta la Copa. La lástima es que entre todos se la han puesto en bandeja al Sevilla.
Deportivo-Valencia.- El Valencia jugó bien cuando tuvo un objetivo, cuando había un reto que superar. Luego, como sucede tantas veces en la vida, se quedó sin ambición y no supo si nadar o guardar la ropa. Me parece bien el titular de Super, creo que Emery tiró la Copa -una Copa que este año iba a estar más barata que casi nunca-. Pero no por no alinear a Villa. No creo que Villa esté para decidir muchos partidos en su estado de ansiedad ególatra actual. Sino por no saber leer el partido. Era evidente a los diez minutos de la segunda parte que sus chicos se habían quedado sin ideas, que Silva no daba una a derechas y estaba agotado, que Fernandes no podía con el peso del equipo, que Domínguez sólo recurría al pase fácil, que Vicente notaba los siglos sin jugar. Sin embargo, como suele sucederle -y eso es lo más preocupante- se quedó quieto. Es este Emery un tipo que parece consumido por la duda. Cuando tiene varios días para pensar, hasta se le ocurren cosas. Pero cuando hay que reaccionar en cuestión de minutos, la camisa le queda grande. Ayer el equipo demandó algo distinto y él no se lo dio. Y sí, tiró lo que ya se sabía, visto el resultado en la ida en Barcelona, que iba a ser la mejor oportunidad de ganar un título esta temporada. Algo gravísimo cuando estás en un equipo grande. El problema es ¿de verdad cree Emery que el Valencia es grande y está obligado a luchar por algún título todos los años? Yo, sinceramente, y sin acritud, lo dudo.
Por lo demás, fue un partido en el que se resumieron todos los bienes y males del VCF. En ataque, tuvo capacidad para crear más ocasiones que el rival a pesar de jugar en cancha ajena. Vicente dejó una impresión decente -bastante mejor que la de Alba-, Zigic puso la cabeza en dos buenos centros de Miguel, Silva se movió bien en tanto le aguantó el cuerpo y, sobre todo, la cabeza -con el Valencia tiende al viaje sideral- y Domínguez hizo lo que pudo. Sobre Domínguez hay que decir que a mí no me despejó ninguna de las dudas que albergo. Desde luego, si se le ha traído para jugar por Joaquín, se podían haber ahorrado el billete.
Todo lo anterior, sin embargo y por desgracia, tiene que convivir con una defensa en permanente estado de calamidad. La pasividad contemplativa de estos chicos en el segundo gol del Depor es como para suspenderlos de empleo y sueldo de inmediato. El problema es que, como ya se ha dicho aquí en demasiadas ocasiones, no parece que sea un problema de actitud, sino de aptitud. No es que no sean lo suficientemente agresivos. Es que no saben serlo, no lo tienen en los genes.
Capítulo aparte para Miguel. Puso dos centros normalitos, de los que se exigen a cualquier lateral de primera división, y el señor de Canal 9 aseguró, por partida doble, que “hem recuperat al millor Miguel”. Yo miré a mi señora, a mi lado en el sofá, y aluciné. Las aguas volvieron a su cauce y el mismo, o el otro, señor de Canal 9 llegaron a decir en la segunda parte que “si hubiese estado Bruno, a buen seguro hoy habrían cambiado a Miguel”. Lo cual me lleva a pensar que, en efecto, hay gente a la que se convence con dos centritos, a la que le es exactamente igual que Miguel desequilibre una y otra vez el balance defensivo. Si pone dos centritos y tiene la suerte de que acaban en gol, ya vuelven con la cantinela de “en bona forma, és un dels millors laterals del món”. Pues miren ustedes, señores de Canal 9 y resto de señores, un Miguel en buena forma es, hoy día, pasados años desde que llegó al Valencia, un jugador de segunda división como máximo. Porque un Miguel en buena forma es un futbolista sin disciplina defensiva alguna, sin implicación en los partidos y sin la chispa mínima imprescindible para actuar al máximo nivel. La eterna cantinela del Miguel en buena forma es una gilipollez y por ahí, en buena parte, se le fue al Valencia un título. Pero lo volverán a decir en el próximo partido. Al tiempo.
Sevilla-Barça.- El Barça creyó que ganaría la eliminatoria con la parsimonia con la que está jugando esta temporada. Y no le alcanzó. Cuando quiso reaccionar y puso toda la carne en el asador, se encontró con un Palop impresionante (¡ANDRÉS SELECCIÓN!). Ya he dicho por ahí abajo que los azulgranas están jugando en el alambre toda la temporada. Sus contraataques se hacen a velocidad de tercera edad, se mastica demasiado el balón, se ha perdido agresividad en mediocampo… Aún y así, fue mucho más que el Sevilla. Un Sevilla ramplón, pendenciero, marrullero y tramposo. En el estilo que le caracteriza en los últimos años. Y al que entre todos le han puesto a tiro el título. Insisto en que a alguno habría que pedirle cuentas.
Villarreal-Celta.- Había más de cuatro por tierras castellonenses que tenía bien estudiado el cuadro de la Copa. Lo veía todo despejadito hasta la final. Soñaban con el primer título del “equipo que, junto al Barça, mejor juega en España”, tal como recordaba ayer el amigo Teo se decía en las TV nacionales la semana pasada. TEnía un partido fácil frente a un equipo de segunda división. Puro trámite para los galácticos amarillos… Y pincharon hueso. Más allá de si era o no penalty. La imagen ofrecida fue pobre, pobrísima. Se puede aplicar lo mismo que se ha dicho del Valencia. Tiraron una oportunidad de oro de ganar un título. Y en su caso -recordemos que no tienen ninguno aunque sean el mejor equipo junto al Barcelona- es, incluso, más grave. Pero como allí nunca pasa nada y nadie se atreve a decir nada, imagino que la lectura de la derrota es que así se concentrarán más en la Liga. Craso error. Si siguen así, quedarán fuera de Europa el año que viene y ganando la Copa, además de estrenar su casillero, tenían plaza en UEFA. Yo, sinceramente, eché de menos el golito de Llorente y su cara de mala leche al no celebrarlo, para que Valverde se dé cuenta de la gran injusticia que le está haciendo teniéndolo en el banquillo ¡Qué gran actor!
Enero 11, 2010 at 12:04 · Clasificados en General
Barcelona.- Su entrenador tiene tanta suerte que en un fin de semana de clima infernal en la Península, a él le toca pasearse por las Canarias. Ganó 0-5 y sin embargo… Sin embargo este equipo sigue sin ser el de la temporada pasada. Le da, de sobra, como se ha dicho aquí varias veces, para pasearse por España. Pero no es el equipo que apenas concedía ocasiones, ni el rodillo en la presión arriba, ni el conjunto de perros de presa que no dejaban un metro de espacio al contrario. Hay cansancio y un punto de indolencia. Xavi e Iniesta siguen bordando el ataque, pero no corren, ni mucho menos, lo que corrían hasta junio en la presión. Henry ya no es ni la sombra de lo que fue, parece un ánima en pena esperando que alguien se atreva a quitarlo de ahí. Bojan parece que se va a quedar en joven promesa… y a Messi parece habérsele subido el éxito a la cabeza. Cabe esperar que sea sólo momentáneo, efecto de tanto viaje a recoger credenciales. Pero la cosa huele un poco a galacticidio.
Madrid.- Como suele suceder, en el Madrid se vive de forma asimétrica al Barça. El equipo contra el Mallorca hizo un partido serio, de equipo hecho. Sus jugadores parecen más altos, más fuertes y, sobre todo, mucho más rápidos que los del Barcelona. Si Messi parece pasearse sobre el césped, Cristiano va en avión. La ambición que muestran uno y otro cuando se visten de corto refleja, seguramente, la diferencia que existe entre quienes conviven con la tranquilidad de haber hecho historia y los que no se conforman nunca con nada. Cada día que pasa me gusta más Ronaldo. Algo parecido a lo que sucede con Higuain. Es mejor cada año y ya se puede considerar un delantero temible. Ahora mismo, al Madrid sólo le falta una defensa en condiciones. Ante delanteras más capaces, la pareja Albiol-Garay me da la impresión que no alcanzará.
Valencia.- Hizo sus deberes sin alharacas. Tampoco eran necesarias. Está manteniendo un cierto nivel de previsibilidad, algo que ninguno de sus grandes rivales por la tercera plaza está haciendo. Superado -esperamos- el absurdo debate sobre Zigic, el equipo sigue viviendo de su enorme calidad arriba y conviviendo con su inexplicable inseguridad atrás. De que salga vencedor la primera parte de la dualidad dependerán sus opciones. Y también de que Villa se tranquilice. Si Messi opta -lo ha hecho casi siempre- por tomarse descansos descarados en determinados partidos, el Guaje ha tomado el camino del individualismo más lacerante. Como el niño enfadado que se cree mejor que todos los compañeros de su equipo, Villa parece jugar para él solo en los últimos partidos. En realidad, lleva toda la temporada en plan “qué bueno soy” y eso no va ni en su beneficio, ni en el del equipo.
Deportivo.- Su diferencia de goles a favor es impropia de un equipo Champions. Le cuesta una barbaridad marcar goles, a pesar de que la defensa del Valencia se empeñase en demostrar lo contrario la semana pasada. Pero tiene un buen sistema defensivo y unos defensas de cierta autoridad. Es, también, un equipo previsible. Ganará muchos partidos porque sabe jugar en el alambre del 0-0. Pero también perderá muchos otros porque no siempre va a tener la suerte que está teniendo en partidos como el de ayer.
Sevilla.- Se encontró con dos obstáculos imprevistos: las bajas y el Racing. Las ausencias de Kanouté y Luis Fabiano resultaron fundamentales. Negredo, a pesar de la buena prensa que le acompaña, sigue sin estar a la altura de los mencionados (uno continúa preguntándose qué demonios pinta en la selección). El Racing, por su parte, tiene un equipo muy apañado, con jugadores de buen toque y un centro del campo de lo mejorcito de la media tabla con Colsa, Lacen, Serrano y el fenómeno imperecedero de Munitis, seguramente el tipo que más rendimiento le ha dado a un equipo en la historia reciente de la Liga. Si, además, les sale un chaval con la calidad de Canales, resultan un equipo muy incómodo. En todo caso, el Sevilla tiene hechuras de equipo grande y se antoja, ahora mismo, el rival más temible del Valencia.
At. Madrid.- Quique ladró pero no mordió y jugaron los mismos de siempre contra el Valladolid…bueno, si exceptuamos a Juanito y Pablo. Que ya es mucho. Ni uno ni otro están ya para demasiadas batallas. En mi opinión, nunca lo estuvieron. La defensa funcionó medianamente bien y el Valladolid dio una imagen patética. Pero el Atlético huele a cadáver y sus jugadores a estrellas que se apagan.
Villarreal.- Mis amigos -muchos- groguets hacían ya cuentas de cuándo iban a atrapar al Valencia…y se toparon con el Almería. Poco bache les hace falta en el camino para tropezar porque los de Lillo están entre los que, a buen seguro, van a tener que luchar por el descenso. Su defensa es como para echarse a temblar y el gol de Nilmar es buena prueba de ello. No se puede ser más incompetente. En los de casa, algunos detalles de un Cazorla que, esperemos, parece haber dejado atrás sus lesiones y poco más.
Abajo.- Los tres que subieron esta temporada están entre los cuatro últimos. Sólo se ha incrustado entre ellos un Málaga que está teniendo una suerte atroz y demostrando un juego muy superior al que refleja su clasificación. El Jerez es de lo más pobre que se ha visto en el campeonato en los últimos años. El Zaragoza tiene mucho mejor plantilla que equipo, algo que ya le pasó cuando descendió (hay gente que no aprende) y el Tenerife dispara bien, pero con balas de fogueo. Veo fatal al Valladolid y al Almería y mejor de lo que parece al mencionado Málaga y al Racing. Todo de momento, claro.
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