Archive for Julio, 2009
Julio 28, 2009 at 10:57 · Clasificados en General
Parece que el presunto fraude fiscal cometido por el Villarreal CF va a dar más juego del que se pensaba. En un ejercicio de provincianismo propio de una comedia de Berlanga, al ayuntamiento de la ciudad no se le ocurre otra cosa que aprobar una moción de apoyo al presidente del club. Alegan PP y PSOE, según leo hoy en Levante, que con esta denuncia “no sólo esta en juego el honor de su persona sino la honorabilidad de la institucion del Villarreal C.F. y por ello el nombre de nuestra ciudad”.
Esta absurda identificación entre el equipo de fútbol del pueblo y el buen nombre de la ciudad no conoce precedentes. ¿Acaso se sintió el señor Ruiz Gallardón en algún modo zaherido por los desmanes cometidos y la intervención posterior de la justicia en el caso Ramón Calderón? ¿Está el ayuntamiento de Mallorca de algún modo inquieto por que el buen nombre de Palma se vea salpicado por los problemas que afectan a la propiedad de las acciones del equipo? ¿Puede Rita Barberá considerar el prestigio de Valencia en riesgo por el hecho de que un grupo tercer mundista quiera hacerse con la mayoría de las acciones del primer -que no único- equipo de su ciudad? En absoluto.
No sé qué tendrán que decir a todo esto los ciudadanos de Villarreal a los que el fútbol les importe poco, o aquellos que se han visto sometidos a una inspección de hacienda sin que su ayuntamiento haya aprobado una moción de apoyo en su favor. Tampoco sé qué cara se les pondrá a los ediles protagonistas de esta histórica acción si, finalmente, se determina que la acusación de la Agencia Tributaria está bien fundamentada.
Por mucho que el Sr. Roig sea, que lo es, alguien que merece todo el respeto del mundo por su contribución al bienestar de valencianos y castellonenses, su actuación en tanto que presidente de una sociedad anónima deportiva debería quedar en el plano que le corresponde: el deportivo. Y lo que haga en tal condición para nada mancilla el buen nombre de una localidad que se sustenta en el buen proceder de sus ciudadanos. Ni siquiera de sus gobernantes, que con mociones como ésta demuestran estar más interesados en arrimar el ascua a la popularidad -y votos- que da el fútbol que en preocuparse de los verdaderos problemas de sus ciudadanos.
Julio 25, 2009 at 11:26 · Clasificados en General
No sé si será cosa del agua que bebemos en la Comunitat, del viento de poniente que calienta hasta el último rincón de las madrigueras en las que se esconden los prófugos, o simplemente de que en el mundo del fútbol es imposible encontrar a alguien normal, pero el único que faltaba por ingresar en la nómina de freaks valencianos, encabezada por el dúo estrafalario Soler-Soriano, era el Villarreal. Pues ahí está ya.
El submarino amarillo no tiene a un polvoriento y siniestro grupo de inversión uruguayo intentando hacerse con el control, pero sí tiene ya a un puñado de inspectores de hacienda y miembros del ministerio fiscal controlando si se hacen facturas falsas. Parece que en las obras de acicalamiento y puesta a punto del Madrigal se facturaron más camiones que los que fueron necesarios para esculpir los rostros presienciales en Mount Rushmore y…claro, el Madrigal es un majestuoso escenario, pero no da para tanto.
Veremos si ahora quienes aprovechaban determinados comentarios de este blog sobre el equipo castellonés para atacar a Francisco Camps -pasando ampliamente del principio de presunción de inocencia que debería ser religión en un país democrático- hacen ahora lo propio con los dirigentes del Villarreal. Por mi parte, me limito a reseñar. La justicia hará lo que tiene que hacer: juzgar.
Un apunte para indocumentados: ¿quién tiene que pedir perdón ahora a la afición del Villarreal? ¿Hay algo peor que verse en todos los periódicos del país por un presunto chanchullo de esta magnitud? Intelligenti pauca.
Julio 21, 2009 at 0:33 · Clasificados en General
He pasado por Barcelona y el tema fichajes está en todas las esquinas. Los amigos se giran hacia mí y me preguntan por el tema Villa. Muchos quieren saber qué ha pasado, como si uno tuviera las respuestas. Más todavía se meten en internet para intentar saber por qué este Ibrahimovic vale tanta pasta. La misma que se negó el Barça a pagar por Villa. Mi madre me dice que cómo puede armarse tanto revuelo por un tipo que el año pasado no marcó un solo gol en la Liga de Campeones. Clama venganza por fichar a un extranjero antes que a Villa… Yo escucho, tomo nota y sólo ahora respondo.
He visto una sola vez a Ibrahimovic en directo. Es ahí, en el campo de fútbol, donde verdaderamente se aprecian las condiciones de un jugador. Fue en Innsbruck, en la Eurocopa. España vivió contra Suecia los 45 minutos más difíciles del campeonato. Es lo que aguantó Ibrahimovic. En el descanso pidió el cambio. Pero sus 45 minutos fueron espectaculares. Ningún jugador español fue capaz de robarle un solo balón. Puyol, en el gol sueco, pareció un pelele. Caía a bandas como un pánzer, dominaba el juego aéreo, se imponía en velocidad, regateaba en situaciones inverosímiles. Parecía Gulliver rodeado, materialmente, de enanitos. Puedo decir que pocos jugadores me han impresionado tanto en mi vida. Recuerdo la primera vez que vi a Fernando Redondo, también cuando descubrí a Kid Torres hace ya tanto tiempo en un Camp Nou que no le impresionó lo más mínimo, me impactó mucho de igual modo la elegancia de Kaká. Pero poco más. Sí, mamá, Ibrahimovic es un jugador verdaderamente espectacular. En mi opinión, muy personal como todas, está varios cuerpos por encima de Villa. En ese primer escalón mundial de “nueves” en el que, como mucho, pueden estar también Torres y Drogba. Y, sin embargo, aquel partido lo decidió el Guaje con, seguramente, el gol más importante de su carrera y uno de los más meritorios. El gol, además, que más emoción me ha hecho sentir en mi vida. Porque el fútbol es así. Uno es sueco y el otro es de Asturias. Así que yo me quedo con Villa.
Julio 18, 2009 at 18:37 · Clasificados en General
Preguntado, en su primera comparencia pública de la temporada, por los objetivos que se marca para su segundo año al frente del VCF, Unai Emery fue cotundente: “mejorar”, aseveró. El verano ha convertido, obvio parece, al viejo cordero sumiso y complaciente en un auténtico tigre ambicioso y voraz. El tío no se conforma con nada. Ninguna meta le parece demasiado lejana. The sky is the limit, amigo Unai.
Cachondeo aparte, si un estudiante que ha suspendido el curso precedente -partiendo de la base de que el Valencia suspendió en todos los apartados (resultados, juego, entrega y disposición táctica) sus participaciones en las diversas competiciones de la temporada pasada- se plantea el nuevo curso con el simple objetivo de “mejorar”, mal vamos. No creo que satisfaga las exigencias de padre alguno y se planta en el campo de batalla con el ánimo de quien barrunta una derrota. El entrenador debe, debería, ser el más optimista a estas alturas, el último en entregar la cuchara cuando las cosas vienen mal dadas, el generador de entusiasmo. Pero eso, el entusiasmo, no parece ser que vaya con el bueno de Emery. Su cursillo acelerado en el fútbol de élite no parece que le haya servido de mucho si ya de buenas a primeras nos sale con un simple “mejorar”.
Máxime si resulta que se encuentra con el mejor equipo que pudiera imaginar. A lo largo del verano los oráculos de AS y MARCA no han colocado fuera del Valencia a los tres mejores jugadores del equipo (Silva, Mata y Villa) y resulta que los tres van a estar a sus órdenes. Reclamó, con toda la razón del mundo, reforzar la defensa y no sólo se han fichdo dos laterales que, por mal que lo hagan, resultará difícil que no mejoren las prestaciones de sus antecesores, sino que, de postre, ha conseguido colocar a Albiol -una auténtica pesadilla durante toda la temporada pasada para la defensa del equipo, se pongan como se pongan los sentimentales- en un directo rival. Por si eso no fuera suficiente, cuenta, por fin, con un portero con garantías que rivalice con César… ¿Qué más quieres, Unai?
Imagino que lo que querrá será otro medio centro. Porque, en efecto, es ahí donde todavía el equipo parece arrastrar una pesada carga. A la espera, casi tan eterna como la de los pretendientes de Penélope, de que Fernandes se haga hombre, Baraja y Albelda no pueden capitanear las operaciones de un equipo que aspire a liderar la oposición a los ricachones de rigor -cada vez más ricachones-. Lo de Apoño sería tan apetecible que parece hasta imposible.
Algún amigo en el blog me ha acusado de apoyar de manera injustificada la gestión de Llorente. Y quizás tenga razón. Me reafirmo, en todo caso, en que las medidas que ha tomado -salvo la de confirmar a Emery en su puesto, lo cual no es moco de pavo- son acertadas. El traspaso de Albiol me sigue pareciendo una tomadura de pelo para Florentino. Lo diré una y mil veces, a expensas de que su rendimiento en el Bernabéu me contradiga. Cualquiera que repase objetivamente sus últimos dos años en Valencia difícilmente se encontrará con un jugador con un coste de 15 millones de euros (por no decir pesetas). La no venta de Silva, Mata y Villa a rivales de la Liga española es, también, acertada. Esencialmente porque el Valencia no es un equipo vendedor y únicamente debe desprenderse de sus figuras si lo hace a precios exorbitados, fuera de mercado y siempre y cuando tenga los relevos perfectamente identifiados y dispuestos a venirse a Mestalla a precios coherentes. Ello no se daba en estos casos. Fin de la historia.
Y de Soriano, sigo en lo que dije la noche que me enteré de que quería volver, pero multiplicado por toneladas de incredulidad. Lo de este señor difícilmente sería tolerado en cualquier país con un mínimo de seriedad. La operación que nos intenta colocar -por la que, por cierto, recibe por sus acciones un precio ridículamente superior al de su verdadero valor, algo que Hacienda, imagino, habrá detectado como lo hemos hecho todos- tiene todos los ingredientes de una patética película angoleña de seire B. Su obsesión por volver a salir en la tele linda con el delirio y cualquier posibilidad de que vuelva a presidir el club, por remota que ésta pueda ser, sólo merece provocar el estremecimiento general de la parroquia valencianista, que suficientes sustos va llevándose sin culpa alguna en los últimos años. Si alguien tiene un amigo en Inglaterra, en Alemania, en Estados Unidos, o en Mozambique, que por favor le explique los detalles del desembarco de Soriano y anote sus reacciones. La próxima rueda de prensa, que la haga vestido de lagarterana, con una pandereta y, a poder ser, en la pista central de algún circo.
Julio 7, 2009 at 0:43 · Clasificados en General
Me decía anoche una mente perversamente lúcida que Soriano es como el malo de una película de James Bond. Parece que está muerto una vez y, de repente, sin que nadie se lo espere, vuelve. Lo liquidas una segunda vez y el tío no se resigna y regresa de nuevo. Todo ello aderezado con los sustos de rigor para el espectador porque el malo malísimo siempre aparece cuando menos te lo esperas, cuando James se está camelando a la chica Bond para ser más exactos y estás tú pensando en todo menos en el rufián con más vidas que un gato. El malo se convierte en una mosca cojonera de tal calibre que casi deseas que se cargue a 007 y deje dar el coñazo.
Ahora, el presidente que logró que el Valencia CF copara las páginas de sucesos deportivos de medio mundo por no tener dinero ni para pagar las nóminas de sus jugadores, el mismo que vio como se paralizaban las obras del campo de fútbol de su equipo, el que juró y perjuró que tenía vendidas las parcelas, el que se fue con el rabo entre las piernas harto de ser un florero, ese mismo se presenta ante el personal diciendo que el Valencia lo ha comprado una empresa de inversiones de “Corporación Dalport” (me lo repita), asegurando que el club se convertirá en “el más saneado de España” (¡ése es mi Vicentito!) y que se acabó lo de la ampliación de capital (¡ah, amigo!, haber comenzado por ahí). Y que esa misteriosa “corporación” no ha tenido mejor ocurrencia que nombrarle a él, por su excepcional hoja de servicios al frente del club, administrador de los 500 millones de euros -¡una bagatela para Vicentet!- que se van a gastar para liquidar la deuda del club.
El mundo de las finanzas anda loco y buena prueba la tenemos en la crisis que estamos padeciendo. Pero, ¿tanto? Por si acaso, siguiendo su particular línea de enigmas pueriles, Soriano sigue remitiéndose al futuro para desvelar incógnitas. Algunos aún andamos esperando que nos explique qué había en los papeles de Londres por los que aseguraba se habían vendido las parcelas de Mestalla. Desde luego, anhelamos que nos cuente a quién ha conseguido engañar para que ponga 500 kilos en un club en quiebra técnica, cuyo único activo son unos solares de un valor ahora discutible, y qué extraño brebaje hiperenergético se consumió en la reunión-aquelarre en la que cuajó la operación (uno de esos brebajes que Bau asegura prepara como nadie el doctor Candel) para que acabaran nombrándole a él presidente, lo cual es todavía más poco verosímil que lo anterior.
Que coincideran en el tiempo la presentación de Cristiano y la de Soriano no deja de ser una macabra pirueta del destino. Mientras en el Bernabéu 85.000 personas demostraban la poca oferta de ocio que debe de haber en Madrid, a pesar de las milongas que nos cuenten, y presenciaban en directo la llegada de uno de los mejores futbolistas del planeta (también uno de los más horteras, pero eso es otro tema) unos cuantos periodistas valencianos asistían con incredulidad, y en algún caso cristiana resignación (hasta ahí el paralelismo) al regreso de Soriano y su camisa de cuello rarito, la misma, seguramente, que llevaría Cristiano si tuviera que ir con traje. Madrid es la capital. El Real Madrid cuatriplica el presupuesto del Valencia. Florentino pilota un enorme transatlántico mediático y empresarial. Pero, ¿tanta, tanta, tanta es la diferencia entre los dos equipos como para merecer esto? Yo no lo creo.
Sea como sea, en un tiempo veremos qué pasa y hasta el posible que el bueno de Soriano nos haya contado una verdad. Por una vez y sin que sirva de precedente. Que de ahí saque algo bueno el VCF está por demostrar. Los antecedentes hacen que nos pongamos a temblar sin demora alguna.
Y sí, ya lo sé, de debajo de las piedras aparecerán los que todavía crean en Soriano (que en este mundo hay gente para todo) y comenzarán a ponerme verde. Qué le vamos a hacer. El fúrbol es asín.
Julio 5, 2009 at 9:55 · Clasificados en General
Me llama Vicente “Tito” Bau y me anima a comentar la noticia y no me suena campana alguna ¿Qué noticia? Llevo unos días de vacaciones y todo me llega con cierto retraso, el inherente a estas fechas. El calor no anima, precisamente, a sentarse frente al televisor. Luego resulta que parece -digo parece porque con el interesado todo puede ser lo contrario de lo que aparenta- que vuelve Soriano. Ruego que me lo repita. Lo repite. Parece que va en serio ¿Como los papeles de Londres en los que vendía las parcelas? Esta vez se habla de los papeles americanos. Igual hasta es cierto.
El Valencia CF ha tenido a lo largo de la temporada 08-09, la primera con Soriano al mando, algo así como 80 millones de euros de déficit. El equipo no ha entrado en Champions. Buena parte de los miembros de la plantilla se han devaluado en el mercado hasta tal punto que algunos no encuentran hoy acomodo en otros equipos -a igual salario- ni regalados. El club apareció en todas las secciones deportivas de los periódicos de Europa porque durante largas semanas no pagó a sus jugadores. El prestigio se ha ido escapando a borbotones ¿Qué nos deparará el futuro?
Es preferible abandonarse a lo bueno que nos trae el verano: puertas abiertas a la lectura y el Tour de Francia. Respecto a lo primero, unas humildes recomendaciones, siempre con la advertencia de que en literatura, como en el resto de las artes, los gustos nunca son universalizables. En todo caso, ahí van unas cuantas novelas con bastantes posibilidades de divertir durante estos calores:
-Oración por Owen, de John Irving. Un libro para reir a carcajadas y para llorar como niños. Owen Meany es uno de los personajes más emblemáticos de la literatura norteamericana del siglo XX. La historia recrea la vida de unos niños que viven aventuras tan surrealistas -casi- como la de Soriano, Bancaja y compañía, en la Nueva Inglaterra de los años cincuenta. A nadie dejará indiferente.
-El bravo soldado Svejk, de Jaroslav Hasek. Aunque menos conocido que Irving, Hasek fue todo un genio de la literatura checa de principios del siglo XX. Su narración de las aventuras de Svejk, un torpe y deslenguado soldado en los ejércitos del imperio austro-húngaro durante la I Guerra Mundial es magistral. Con una fina y sorprendente ironía ridiculiza hasta el paroxismo a las altas jerarquías militares de un imperio que resultaba tan absurdo como la primera gran guerra. Nos enseña, además, qué poco han cambiado las cosas en un siglo.
-Trampa 22, de Joseph Heller. Peripecias de otro soldado, esta vez Yossarian, en una isla mediterránea durante la siguiente guerra mundial. El libro más inteligentemente crítico con el ejército americano que se haya escrito jamás. Repleto de personajes delirantes, a veces cuesta seguir la cantidad de barbaridades que se le van ocurriendo al autor, que luchó, como hiciera Hasek, en la guerra. Sabe, pues, de lo que habla.
Y en cuanto al TOUR, lo primero destacar la desvergüenza de organizadores y autoridades deportivas italianas por dejar fuera a Alejandro Valverde. Que los italianos se permitan la indecencia de darnos ejemplo de comportamiento en algo resulta aberrante. Que los franceses les hagan caso, insultante. Que se impida a nuestro corredor competir en el Tour, una infamia. Dicho esto, Contador parece estar como una moto. El prólogo de ayer parece suficientemente expresivo, con las cautelas que siempre hay que guardar en todo deporte. Destacable la diferencia de musculatura del vencedor de ayer y la de nuestro campeón. Cancellara me recordó, punto por punto, al Ben Johnson de las buenas -o malas- épocas. Esos cuádriceps no son normales. Frente a ellos, Contador sólo aporta lo que tiene: una clase impresionante. Estamos con él.