Archive for Enero, 2010
Enero 29, 2010 at 17:31 · Clasificados en General
Fernandes.- He de reconocer que explicar el Valencia más allá de las lindes geográficas de la provincia es, a menudo, una quimera. Si el fútbol suele venir asociado con posiciones estrambóticas, en el VCF el “suele” desaparece directamente y una y otra vez nos encontramos con casos de expediente X. Analicemos, si no, el caso de Manuel Fernandes.
Como buen portugués aterrizado en Valencia para jugar a fútbol, el señor Fernandes es un caradura. En su cerebro, además, aseguran que la parte que se dedica al sano juicio no supera en tamaño a la de un coleóptero. Sobre eso pocos tenemos dudas. Pero, en su caso, es un caradura que juega de mediocentro creativo. Puede llegar a hacerlo bien y alguna vez incluso lo ha conseguido con esa camiseta. Su puesto lo ocupa Banega y el argentino, aunque tenga una alarmante inclinación a esfumarse, no lo está haciendo mal. Pero…y ahí viene la pregunta ¿qué pasaría si Banega deja de estar a ese nivel o, directamente, se lesiona? “Tenemos a Baraja”, dirígan algunos. Y, sí, está Baraja, pero este año no ha jugado ni medio partido. Más allá de que su cuerpo ya no esté para muchos achuchones, lo cierto es que el entrenador ha demostrado que no cuenta con él.
En ese contexto, ¿para qué dejan que se vaya Fernandes? ¿Cabe en cabeza humana? ¿No habría sido mejor intentar sacarle el máximo partido y luego, llegado el verano, quitárselo de encima buscándole alternativa? Máxime si consideramos que, en principio, lo que el simpático portugués desea es jugar partidos para estar en el Mundial.
Me temo que la alternativa de Emery será volver a jugar con Albelda y Marchena. Y eso puede ser un auténtico desastre. Para el Valencia, para Marchena y para la selección ¿Se dará cuenta Marchena de que su puesto es el de central? Si la evolución natural de los jugadores es ir retrasando su posición a medida que cumplen años, ganan experiencia y pierden velocidad, la pareja Emery-Marchena acabará con el sevillano jugando de delantero centro. Al tiempo.
Por cierto, y para acabar con el tema confección de plantilla, ya el año pasado se cedió a Zigic cuando el equipo no tenía delantero alguno para suplir a Villa. Este año se queda Zigic habiendo participado lo mismo -o menos- que la campaña anterior y, de postre, tenemos a Domínguez ¿Tenemos a Domínguez? Que alguien me lo explique. Expediente X.
Portugal.- Me dicen que Cristiano Ronaldo está muy preocupado. No es por la sanción que le han puesto -ya he dicho que para mí no era ni expulsión, por lo que todo lo demás es redundar en el absurdo-. Es porque está empezando a contemplar la posibilidad de que Miguel y Fernandes sean convocados para el Mundial. Tanto sufrir para clasificarse para luego esto. Yo, humildemente, le ofrezco un hueco en la Roja si quiere librarse de vividores y bebedores. Claro que Del Bosque sería capaz de no convocarlo. Delante tendría a Negredo, Capel y Navas. A la espera de algún sevillano más que pueda salir de aquella graciosa escuela.
Copa del Rey.- Emery tiró la Copa a la basura. Yo creo que fue porque alguien le dijo que su objetivo era entrar en Champions y él sólo entiende los razonamientos de uno en uno. El año anterior nadie le dijo nada y se dedicó a no ganar nada. Este año le han dicho que a Champions y el hombre va a por Champions. Para el año que viene, si continúa, vamos a introducirle una nueva variable: entrar en Champions y, si puede ser, hacer algo en Copa. Lo de Europa son palabras mayores y no sabemos si una tercera variable acabaría destrozando el disco duro.
Por cierto, gran Racing. Es un equipo que me gusta. Ya lo he dicho aquí alguna vez. Ese centro del campo con el titán Munitis, Colsa, Lacen y Serrano más Canales y Xisco arriba me parece de lo más potable de la media tabla. Un día, por cierto, alguien en el fútbol debería hacerle un monumento tamaño natural a Perico Munitis. Si lo hiciera en virtud de su rendimiento todos estos años, no cabría en un estadio. Un ejemplo para tanto cantamañanas.
Enero 28, 2010 at 11:11 · Clasificados en General
Andada la mitad del camino de esta temporada, la parroquia valencianista no sabe aún a qué atenerse. Los optimistas se agarran a la cómoda tercera posición del equipo en Liga para mostrar un entusiasmo moderado sobre lo que el futuro nos pueda deparar. Nadie puede negar que el equipo acumula cinco puntos más que el pasado año a estas alturas y que, de postre, sus rivales más temibles han pinchado más de la cuenta. Los más alborozados exigen, incluso, la renovación del entrenador por los méritos acumulados. Frente a ellos, no son pocos los que deploran el entreguismo del equipo en la Copa del Rey por ser el título que se antojaba más a tiro este curso y abundan quienes consideran que el Valencia sigue siendo un equipo con pies de barro, que basa su éxito más en la improvisación de su fenomenal delantera que en la puesta en marcha de un plan preconcebido.
Pero, ¿es el Valencia un equipo fiable? ¿Ha logrado Unai Emery armar un grupo compacto en torno a un sistema de juego que nos garantice estabilidad? Cuesta creerlo. Aunque es innegable que esta temporada hemos visto buenos partidos, da la impresión que la mejora registrada se debe más a una cuestión de individualidades que a la fortaleza del conjunto. El aceptable desempeño que están teniendo algunos de los nuevos fichajes, además de la notable mejoría en sus prestaciones de jugadores antaño aletargados –Joaquín, Silva…-, han permitido dar un pequeño salto de calidad. Que no esconde, sin embargo, las lagunas que desde el banquillo no se han sabido trabajar.
El Valencia es, así, un equipo incapaz de encontrar solución a los problemas que le crean los equipos que presionan la salida del balón de su línea defensiva, continúa concediendo demasiadas ocasiones a los rivales en las acciones a balón parado y no encuentra alternativas cuando la inspiración o las piernas de Banega, su evanescente mediocentro, dejan de acompañarle. Hasta ahora, le ha alcanzado para distanciarse de sus rivales, pero hay que recordar que las segundas vueltas, más dramáticas en su desenlace, suelen deparar partidos ásperos en los que los espacios en los que ha sabido moverse hasta ahora el cuarteto atacante del equipo van a comenzar a reducirse.
Ante eso, se puede esperar que los demás sigan pinchando, como han hecho hasta ahora, o exigir al entrenador que nos ponga al abrigo de la incertidumbre que genera depender del golito de Villa o de la jugada genial de Silva. Y para ello, no basta con acudir a la oficina. Para eso hay que demostrar inteligencia, savoir faire y un nivel de impronta sobre los jugadores que, a estas alturas, no sabemos todavía si tiene Unai Emery. Lo que sí sabemos es que nadie se lo va a llevar de aquí, y menos aún con el estupendo sueldo del que disfruta, hijo de aquellos tiempos en los que los perros se ataban con longaniza.
Enero 27, 2010 at 10:51 · Clasificados en General
La primera vuelta de la Liga 2009-2010 no va a pasar a la historia. El nivel medio del campeonato no ha sido brillante. Bien pocas de las estrellas recién aterrizadas en España han dejado su impronta. Los que tenían que disputar el título –Barcelona y Madrid- gozan ya de una cómoda ventaja. Los equipos que vienen de Segunda ocupan puestos de descenso. Y en la tabla de goleadores mandan Messi y Villa. El margen para la sorpresa está siendo muy reducido.
El Barcelona manda a pesar de no ser el del año pasado Ha perdido empuje en la presión y algunos de sus jugadores –Henry, Touré, Messi, Piqué, Márquez…- están lejos de su mejor nivel. Los otros, a menudo, parecen llevar el freno de mano echado. Tal vez porque no les ha hecho falta más. Al Barça le alcanza con unos pocos chispazos de sus cracks para finiquitar partidos ante rivales que, a menudo, salen derrotados desde la caseta. En su casillero cuenta con un solo punto menos, a estas alturas, que el equipo rutilante del primer año de Guardiola. Habrá que ver cuando lleguen empresas mayores si consigue volver a aquel nivel. En tal caso, no tendrá rival.
El Real Madrid acabó la primera vuelta del año pasado a doce puntos del Barcelona. Ahora está a cinco. Tiene, además, que recibir a los azulgranas en el Bernabéu y un calendario más benigno que el actual líder. Las dudas iniciales sobre la adecuación de Pellegrini al cargo han desaparecido y los fichajes le han funcionado razonablemente bien. Es cierto que Kaká no es el que era y que Benzema no consigue asentarse. Pero Ronaldo se está mostrando intratable y Alonso está rindiendo más de lo que muchos augurábamos. Si, de postre, Higuáin se une, como ha hecho, a la fiesta, concluiremos que Florentino tiene razones para estar satisfecho. Con Ronaldo en el campo, es un serio aspirante a todo y tiene a su favor la ambición que se empieza a echar en falta en Barcelona.
La zona Champions aparece mucho menos atascada que la campaña anterior. El Valencia suma cinco puntos más que entonces. Justo al revés que sus grandes rivales para ese objetivo: Sevilla, Villarreal y Atlético de Madrid, que cuentan con cinco, siete y ocho puntos menos. Los de Emery son un conjunto más fiable esta temporada, entre otras cosas porque han reforzado su portería (César fue un fichaje invernal, recordemos), cuentan con dos nuevos laterales que mejoran en mucho lo que había y, sobre todo, han recuperado al mejor Silva. La irrupción del canario se basta por sí sola para hacer del ataque valencianista uno de los más operativos del campeonato y sirve de contrapeso a las lagunas tácticas de las que sigue adoleciendo el equipo en muchos partidos.
El Sevilla mantiene una línea de juego uniforme que, salvo sorpresa, hará que se mantenga arriba, tanto más en cuanto recupere a sus delanteros titulares. Negredo no ha respondido cuando más le necesitaba el equipo y los de Jiménez han dejado escapar puntos incomprensibles que les han apeado del tren de la Liga. Atlético de Madrid y Villarreal están recogiendo lo que han sembrado mal. Los primeros parecen un equipo en liquidación y a nadie debería sorprender que acaben luchando por no pasar apuros. Desde la provincia de Castellón, por su parte, se comenzó la temporada con aspiraciones de luchar por el título y todo apunta a que tendrán que esperar algún año más. El fútbol es así.
Y desde el décimo hacia abajo, todos a luchar por no descender. Con el Jerez ya defenestrado, nadie está a salvo de acompañar a los andaluces al pozo. Tenerife, Sporting, Racing y Málaga ofrecen ratos de buen fútbol. Osasuna asegura intensidad en cada partido. El resto, ni fu ni fa. Si bajaran seis, a nadie le extrañaría. Lo merecen.
Enero 25, 2010 at 11:08 · Clasificados en General
Tenerife-Valencia.- El único equipo que trianguló, presionó de manera concertada, defendió de manera ordenada y pareció responder a una estrategia fue el Tenerife. El Valencia, como buena parte de la temporada, fue un anárquico grupo de once jugadores entre los que había unos cuantos rematadamente buenos. Es curioso, por no decir irónico, que durante la semana en la que no sé exactamente quién parece haber pedido la renovación de Emery (sic), el Valencia jugase como si no lo entrenara nadie. Crueldades del destino o señales del cielo, vete tú a saber.
El Tenerife, en todo caso, es un equipo que sabe a lo que juega. Y juega bien. Tiene claro que quiere sacar el balón controlado desde atrás y lo tiene trabajado. Tenía claro que tenía que presionar al Valencia arriba y lo hizo. El equipo de Champions iba de blanco, vamos. El otro, el de Emery, ni presionaba arriba, ni sabía salir de la presión rival con otro recurso que el patadón. Con la particularidad de que sus defensas suelen mandar ese patadón a la grada. Si a todo eso añadimos que Nino encaró a Navarro con la facilidad que lo haría Messi, que Mata se dedicó todo el partido a jugar por donde debía hacerlo Silva, dejando todo la banda izquierda para Bruno, que Villa sigue completamente equivocado en su concepto de sí mismo y que Emery sólo dispuso de tres cambios (cuando él necesito un mínimo de ocho para cumplir su objetivo), concluiremos que el punto hay que darlo por bueno. Con todo, el Valencia tiene gente tan buena arriba que tuvo sus ocasiones. El equipo se colgó de la espalda de Silva y con eso le alcanza para poner en aprietos a cualquiera.
Por cierto, si ayer no salió Domínguez por Villa, no lo va a hacer nunca.
Valladolid-Barça.- Es el Valladolid un equipo que huele a Segunda. Y la verdad es que sería una lástima porque Castilla bien merece un equipo en la máxima categoría. Pero más allá de la propia calidad de los jugadores, a los que se ve justitos, se ve un equipo sin alma. Pareció un juguete en manos del Barça, que a poco que se hubiera esforzado habría salido de Pucela con un saco de goles. Esta Liga no es lo que era. Hasta no hace demasiado, uno siempre se podía esperar una sorpresa en campos tipo Zorrila. Ahora la duda es cuántos le caerán al equipo de casa. Una lástima.
Madrid-Málaga.- Otro tanto se puede decir de este partido. Al Madrid le bastó con un par de fogonazos de Cristiano para echarse a dormitar a esperar palabras mayores. La diferencia entre ambos equipos era tan abismal que nunca se vio posibilidad de que pasara otra cosa. Criticar a los blancos porque no dan espectáculo es tan absurdo como esperar que alguno de los equipos de abajo puntúen en el Bernabéu. La Liga se ha partido de manera definitiva. Sólo cinco o seis equipos representan oposición puntual a los dos grandes. El resto sirven de relleno a la competición y juegan a otra cosa que se llama no descender.
Punto y aparte lo de Cristiano. Cualquiera que haya jugado un poquito a fútbol, como bien dijo el interesado, sabe que lo que hizo el portugués fue quitarse de encima a un tío que le agarraba de la camiseta de manera insistente. Tuvo la mala suerte que le dio en la nariz y le hizo daño. Pero eso no era tarjeta bajo mi punto de vista. Ni roja, ni amarilla. A los árbitros parece que les encanta hacer de justicieros y meterse con el rebelde. Cristiano ya va aprendiendo lo tiquismiquis que son los árbitros de aquí. Con o sin expulsión, Ronaldo es la gran aparición de la Liga. Con él, siempre puede pasara algo y ese algo es, casi siempre, bueno.
Sevilla-Almería.- El Almería era, con Hugo Sánchez -el peor entrenador que ha pasado por España en las últimas décadas-, una ánima en pena con el cartel de segunda división colgado al cuello. Lillo parece haberle dado otro aire. Pero mucho tendrá que trabajar para recuperar a un grupo que el mexicano dejó exangüe. El Sevilla ganó de chiripa. Gol de Negredo. Un grupo importante de aficionados dirán que para marcar esos goles “hay que estar ahí”. Yo no. Esos goles los marca hasta la castañera de la esquina.
Deportivo-Bilbao.- Uno de los partidos más raros de la temporada. Hasta el minuto 30 el Bilbao parecía el Milán de Sacchi. Luego, se vino abajo. Algo parecido al partido de Copa contra el Valencia, pero aún más exagerado. Es el Depor un equipo que te va minando el ánimo de manera imperceptible, que va adueñándose de trocitos de campo poco a poco, igual que un topo va excavando su agujero. Al final, no sabrías destacar a nadie, no podrías decir de quién ha sido culpa, pero te ha ganado el partido. Acusará la baja de Filipe.
Enero 19, 2010 at 12:58 · Clasificados en General
Apañado estaría el fútbol si tuviera que ser Unai Emery el propulsor de su evolución futura. De todas las virtudes que se suponen a un entrenador del máximo nivel, el actual del Valencia no atesora prácticamente ninguna, teniendo en cuenta que la asistencia al trabajo no es virtud sino obligación. No tiene predicamento entre los hombres a sus órdenes, practica una política de personal errática, desconoce el cultivo social donde trabaja, no planifica bien la temporada, desprecia competiciones en las que el club podría seguir creciendo, lee mal los partidos y, por añadidura, casi nunca acierta con los cambios. Éso si los hace, porque en muchos partidos ni tan sólo los agota.
En ese contexto, únicamente una luminaria puede plantearse esa absurda iniciativa. Que Emery pida poder realizar un cuarto cambio es lo mismo que si un ciego plantease cambiar el color de las luces de los semáforos ¿Para qué? Antes de siquiera abrir la boca -a menudo sin pensar lo que dice- seguramente debería reflexionar sobre el verdadero impacto que sus cambios han tenido en el equipo (más allá de la soberana idiotez de que fue la salida de Marchena la que apuntaló el partido contra un Villarreal desquiciado y con diez hombres en el último partido). Si contabilizamos los cerca de ochenta -¡válgame Dios!- partidos que Emery ha dirigido al Valencia ¿en cuántos su política de cambios ha determinado el resultado de un encuentro? Yo diría que casi en los mismos en los que su cacareada capacidad para idear estrategias a balón parado le ha dado algún punto al equipo.
A partir de lo anterior, seguir discutiendo es perder el tiempo.
Enero 18, 2010 at 10:35 · Clasificados en General
Sí, aunque parezca mentira, ésos son los que separan al Valencia del equipo que, junto al Barça, mejor juega en España. Ni los más viejos del lugar recuerdan algo así. Teniendo en cuenta que, en fútbol, salvo si eres Julián García Candau, la memoria no alcanza más allá del partido anterior.
No, aunque insistan los medios oficialistas -AS, Cuatro, SER y Canal 9-, el Villarreal no es el equipo que mejor juega en España, junto al Barça. No es, ni siquiera, el que mejor juega en la Comunidad Valenciana. Es cierto que se puede jugar muy bien y perder algún partido -que se lo digan al Barcelona en referencia a su partido en Sevilla-. Pero una cosa es un partido y otra que estés a punto de acabar la primera vuelta y el primero te saque 23 puntos… y el tercero 15.
Como no tengo mucho tiempo ahora, me remitiré al análisis del “yellow bluff” que haré en SUPER mañana o pasado.
El Valencia, a lo tonto, está a tres puntos del Madrid. Es cierto que las sensaciones de uno y otro son dispares. Pero lo que no admite discusión es que están a un partido de distancia. Con una defensa en condiciones, este VAlencia podría hacer todavía mucho daño… Aunque para defensa, la de Albiol a Llorente en el gol que le dio la victoria al Bilbao. Habría que ponérsela a todos los niños para que aprendan a marcar como un perro sabueso. Lo mejor, con todo, el comentario de Preciado en Estudio EStadio: “es raro que Albiol se despiste en este tipo de acciones porque es un hombre que está siempre muy concentrado”. Era lo único que sobre Albiol nos faltaba por escuchar.
Manolito, hijo, te tenía por un estudioso del fútbol y no puedo negar el enorme mérito que tiene lo que haces en el Sporting, pero me has demostrado que en el análisis de tus rivales eres igual que el submarino: un auténtico e irremisible bluff.
Sigo poniendo velas a Nuestra Señora de los Centrales para que Puyol y Piqué lleguen enteritos a Johannesburgo.
Enero 14, 2010 at 12:04 · Clasificados en General
Cada uno la vivirá según le haya ido, pero lo cierto es que se ha vivido una eliminatoria -a falta de lo de hoy- espectacular. Ayer pudimos ver a las ocho un Depor-Valencia que no defraudó. Luego un Sevilla-Barça jugado a toque de corneta. Acostumbrados al ritmo cansino, casi exasperante, de la Liga -en la que el Barça, por ejemplo, gana los partidos al trote cochinero- lo de ayer fue un soplo de aire fresco. Me gusta la Copa. La lástima es que entre todos se la han puesto en bandeja al Sevilla.
Deportivo-Valencia.- El Valencia jugó bien cuando tuvo un objetivo, cuando había un reto que superar. Luego, como sucede tantas veces en la vida, se quedó sin ambición y no supo si nadar o guardar la ropa. Me parece bien el titular de Super, creo que Emery tiró la Copa -una Copa que este año iba a estar más barata que casi nunca-. Pero no por no alinear a Villa. No creo que Villa esté para decidir muchos partidos en su estado de ansiedad ególatra actual. Sino por no saber leer el partido. Era evidente a los diez minutos de la segunda parte que sus chicos se habían quedado sin ideas, que Silva no daba una a derechas y estaba agotado, que Fernandes no podía con el peso del equipo, que Domínguez sólo recurría al pase fácil, que Vicente notaba los siglos sin jugar. Sin embargo, como suele sucederle -y eso es lo más preocupante- se quedó quieto. Es este Emery un tipo que parece consumido por la duda. Cuando tiene varios días para pensar, hasta se le ocurren cosas. Pero cuando hay que reaccionar en cuestión de minutos, la camisa le queda grande. Ayer el equipo demandó algo distinto y él no se lo dio. Y sí, tiró lo que ya se sabía, visto el resultado en la ida en Barcelona, que iba a ser la mejor oportunidad de ganar un título esta temporada. Algo gravísimo cuando estás en un equipo grande. El problema es ¿de verdad cree Emery que el Valencia es grande y está obligado a luchar por algún título todos los años? Yo, sinceramente, y sin acritud, lo dudo.
Por lo demás, fue un partido en el que se resumieron todos los bienes y males del VCF. En ataque, tuvo capacidad para crear más ocasiones que el rival a pesar de jugar en cancha ajena. Vicente dejó una impresión decente -bastante mejor que la de Alba-, Zigic puso la cabeza en dos buenos centros de Miguel, Silva se movió bien en tanto le aguantó el cuerpo y, sobre todo, la cabeza -con el Valencia tiende al viaje sideral- y Domínguez hizo lo que pudo. Sobre Domínguez hay que decir que a mí no me despejó ninguna de las dudas que albergo. Desde luego, si se le ha traído para jugar por Joaquín, se podían haber ahorrado el billete.
Todo lo anterior, sin embargo y por desgracia, tiene que convivir con una defensa en permanente estado de calamidad. La pasividad contemplativa de estos chicos en el segundo gol del Depor es como para suspenderlos de empleo y sueldo de inmediato. El problema es que, como ya se ha dicho aquí en demasiadas ocasiones, no parece que sea un problema de actitud, sino de aptitud. No es que no sean lo suficientemente agresivos. Es que no saben serlo, no lo tienen en los genes.
Capítulo aparte para Miguel. Puso dos centros normalitos, de los que se exigen a cualquier lateral de primera división, y el señor de Canal 9 aseguró, por partida doble, que “hem recuperat al millor Miguel”. Yo miré a mi señora, a mi lado en el sofá, y aluciné. Las aguas volvieron a su cauce y el mismo, o el otro, señor de Canal 9 llegaron a decir en la segunda parte que “si hubiese estado Bruno, a buen seguro hoy habrían cambiado a Miguel”. Lo cual me lleva a pensar que, en efecto, hay gente a la que se convence con dos centritos, a la que le es exactamente igual que Miguel desequilibre una y otra vez el balance defensivo. Si pone dos centritos y tiene la suerte de que acaban en gol, ya vuelven con la cantinela de “en bona forma, és un dels millors laterals del món”. Pues miren ustedes, señores de Canal 9 y resto de señores, un Miguel en buena forma es, hoy día, pasados años desde que llegó al Valencia, un jugador de segunda división como máximo. Porque un Miguel en buena forma es un futbolista sin disciplina defensiva alguna, sin implicación en los partidos y sin la chispa mínima imprescindible para actuar al máximo nivel. La eterna cantinela del Miguel en buena forma es una gilipollez y por ahí, en buena parte, se le fue al Valencia un título. Pero lo volverán a decir en el próximo partido. Al tiempo.
Sevilla-Barça.- El Barça creyó que ganaría la eliminatoria con la parsimonia con la que está jugando esta temporada. Y no le alcanzó. Cuando quiso reaccionar y puso toda la carne en el asador, se encontró con un Palop impresionante (¡ANDRÉS SELECCIÓN!). Ya he dicho por ahí abajo que los azulgranas están jugando en el alambre toda la temporada. Sus contraataques se hacen a velocidad de tercera edad, se mastica demasiado el balón, se ha perdido agresividad en mediocampo… Aún y así, fue mucho más que el Sevilla. Un Sevilla ramplón, pendenciero, marrullero y tramposo. En el estilo que le caracteriza en los últimos años. Y al que entre todos le han puesto a tiro el título. Insisto en que a alguno habría que pedirle cuentas.
Villarreal-Celta.- Había más de cuatro por tierras castellonenses que tenía bien estudiado el cuadro de la Copa. Lo veía todo despejadito hasta la final. Soñaban con el primer título del “equipo que, junto al Barça, mejor juega en España”, tal como recordaba ayer el amigo Teo se decía en las TV nacionales la semana pasada. TEnía un partido fácil frente a un equipo de segunda división. Puro trámite para los galácticos amarillos… Y pincharon hueso. Más allá de si era o no penalty. La imagen ofrecida fue pobre, pobrísima. Se puede aplicar lo mismo que se ha dicho del Valencia. Tiraron una oportunidad de oro de ganar un título. Y en su caso -recordemos que no tienen ninguno aunque sean el mejor equipo junto al Barcelona- es, incluso, más grave. Pero como allí nunca pasa nada y nadie se atreve a decir nada, imagino que la lectura de la derrota es que así se concentrarán más en la Liga. Craso error. Si siguen así, quedarán fuera de Europa el año que viene y ganando la Copa, además de estrenar su casillero, tenían plaza en UEFA. Yo, sinceramente, eché de menos el golito de Llorente y su cara de mala leche al no celebrarlo, para que Valverde se dé cuenta de la gran injusticia que le está haciendo teniéndolo en el banquillo ¡Qué gran actor!
Enero 11, 2010 at 12:04 · Clasificados en General
Barcelona.- Su entrenador tiene tanta suerte que en un fin de semana de clima infernal en la Península, a él le toca pasearse por las Canarias. Ganó 0-5 y sin embargo… Sin embargo este equipo sigue sin ser el de la temporada pasada. Le da, de sobra, como se ha dicho aquí varias veces, para pasearse por España. Pero no es el equipo que apenas concedía ocasiones, ni el rodillo en la presión arriba, ni el conjunto de perros de presa que no dejaban un metro de espacio al contrario. Hay cansancio y un punto de indolencia. Xavi e Iniesta siguen bordando el ataque, pero no corren, ni mucho menos, lo que corrían hasta junio en la presión. Henry ya no es ni la sombra de lo que fue, parece un ánima en pena esperando que alguien se atreva a quitarlo de ahí. Bojan parece que se va a quedar en joven promesa… y a Messi parece habérsele subido el éxito a la cabeza. Cabe esperar que sea sólo momentáneo, efecto de tanto viaje a recoger credenciales. Pero la cosa huele un poco a galacticidio.
Madrid.- Como suele suceder, en el Madrid se vive de forma asimétrica al Barça. El equipo contra el Mallorca hizo un partido serio, de equipo hecho. Sus jugadores parecen más altos, más fuertes y, sobre todo, mucho más rápidos que los del Barcelona. Si Messi parece pasearse sobre el césped, Cristiano va en avión. La ambición que muestran uno y otro cuando se visten de corto refleja, seguramente, la diferencia que existe entre quienes conviven con la tranquilidad de haber hecho historia y los que no se conforman nunca con nada. Cada día que pasa me gusta más Ronaldo. Algo parecido a lo que sucede con Higuain. Es mejor cada año y ya se puede considerar un delantero temible. Ahora mismo, al Madrid sólo le falta una defensa en condiciones. Ante delanteras más capaces, la pareja Albiol-Garay me da la impresión que no alcanzará.
Valencia.- Hizo sus deberes sin alharacas. Tampoco eran necesarias. Está manteniendo un cierto nivel de previsibilidad, algo que ninguno de sus grandes rivales por la tercera plaza está haciendo. Superado -esperamos- el absurdo debate sobre Zigic, el equipo sigue viviendo de su enorme calidad arriba y conviviendo con su inexplicable inseguridad atrás. De que salga vencedor la primera parte de la dualidad dependerán sus opciones. Y también de que Villa se tranquilice. Si Messi opta -lo ha hecho casi siempre- por tomarse descansos descarados en determinados partidos, el Guaje ha tomado el camino del individualismo más lacerante. Como el niño enfadado que se cree mejor que todos los compañeros de su equipo, Villa parece jugar para él solo en los últimos partidos. En realidad, lleva toda la temporada en plan “qué bueno soy” y eso no va ni en su beneficio, ni en el del equipo.
Deportivo.- Su diferencia de goles a favor es impropia de un equipo Champions. Le cuesta una barbaridad marcar goles, a pesar de que la defensa del Valencia se empeñase en demostrar lo contrario la semana pasada. Pero tiene un buen sistema defensivo y unos defensas de cierta autoridad. Es, también, un equipo previsible. Ganará muchos partidos porque sabe jugar en el alambre del 0-0. Pero también perderá muchos otros porque no siempre va a tener la suerte que está teniendo en partidos como el de ayer.
Sevilla.- Se encontró con dos obstáculos imprevistos: las bajas y el Racing. Las ausencias de Kanouté y Luis Fabiano resultaron fundamentales. Negredo, a pesar de la buena prensa que le acompaña, sigue sin estar a la altura de los mencionados (uno continúa preguntándose qué demonios pinta en la selección). El Racing, por su parte, tiene un equipo muy apañado, con jugadores de buen toque y un centro del campo de lo mejorcito de la media tabla con Colsa, Lacen, Serrano y el fenómeno imperecedero de Munitis, seguramente el tipo que más rendimiento le ha dado a un equipo en la historia reciente de la Liga. Si, además, les sale un chaval con la calidad de Canales, resultan un equipo muy incómodo. En todo caso, el Sevilla tiene hechuras de equipo grande y se antoja, ahora mismo, el rival más temible del Valencia.
At. Madrid.- Quique ladró pero no mordió y jugaron los mismos de siempre contra el Valladolid…bueno, si exceptuamos a Juanito y Pablo. Que ya es mucho. Ni uno ni otro están ya para demasiadas batallas. En mi opinión, nunca lo estuvieron. La defensa funcionó medianamente bien y el Valladolid dio una imagen patética. Pero el Atlético huele a cadáver y sus jugadores a estrellas que se apagan.
Villarreal.- Mis amigos -muchos- groguets hacían ya cuentas de cuándo iban a atrapar al Valencia…y se toparon con el Almería. Poco bache les hace falta en el camino para tropezar porque los de Lillo están entre los que, a buen seguro, van a tener que luchar por el descenso. Su defensa es como para echarse a temblar y el gol de Nilmar es buena prueba de ello. No se puede ser más incompetente. En los de casa, algunos detalles de un Cazorla que, esperemos, parece haber dejado atrás sus lesiones y poco más.
Abajo.- Los tres que subieron esta temporada están entre los cuatro últimos. Sólo se ha incrustado entre ellos un Málaga que está teniendo una suerte atroz y demostrando un juego muy superior al que refleja su clasificación. El Jerez es de lo más pobre que se ha visto en el campeonato en los últimos años. El Zaragoza tiene mucho mejor plantilla que equipo, algo que ya le pasó cuando descendió (hay gente que no aprende) y el Tenerife dispara bien, pero con balas de fogueo. Veo fatal al Valladolid y al Almería y mejor de lo que parece al mencionado Málaga y al Racing. Todo de momento, claro.
Enero 5, 2010 at 12:25 · Clasificados en General
Pues en el tema de Zigic yo estoy con el entrenador. Lo cierto es que cada vez estoy más con el entrenador. Quizás sea porque con los años uno se hace más condescendiente. Quizás porque su extraña lógica se parece cada vez más a la de uno. Who knows.
Desde su gol del sábado el serbio parece ser el fichaje del año. En cada rincón habita un niño que grita aquello de “ya lo decía yo”. Todos presumen de haber asegurado que Zigic era un gran mirlo blanco infrautilizado. Una perla por sacar de su caparazón. Un relegado sin justificación. Un solo gol ha servido para que todos a una exijan redención.
Pues miren ustedes, este humilde servidor sigue en sus trece. Y considera que un tipo como Zigic no sirve para jugar de delantero centro en el VCF. Porque para hacer de Alexanco, que es lo que en definitiva acaba haciendo, el Valencia ya tiene a David Navarro. Con otra tipología de atacantes, con otro esquema de juego, con otro entrenador y con otra idiosincrasia en la afición (más paciente con los torpes) quizás Zigic encajara. Pero entonces esto no sería el Valencia. Sería, con todo el respeto, el Racing, o el Partizán, u Osasuna.
Y aunque pueda sonar mal decirlo, un gol lo marca cualquiera. Raúl, por ejemplo, tan querido por la afición valencianista, ha venido cosechándolos a espuertas en los últimos años, ya decadente. Le ha bastado con empujar -en muchos casos- lo que le han dado sus fenomenales compañeros. El centro de Joaquín del sábado lo habría marcado Pau Gasol, su hermano Marc y, si me apuran, incluso Fernando Romay. Pero parece suficiente para hacer de Zigic el nuevo mesías.
En todo caso, el tiempo suele colocar a cada uno en su lugar. Y quizás me deje a mí a los pies de los caballos y Zigic se gane la confianza de Mestalla marcando goles a satisfacción, presionando la salida del balón del equipo contrario como si fuera cada uno su último partido de fútbol, cayendo a bandas para oxigenar el juego de ataque, jugando al primer toque con Mata o Villa, asistiendo pases de la muerte imposibles de desaprovechar, haciendo caños y rabonas, sacando y rematando los corners… Pero apuesto a que no va a ser así y no creo errar si vaticino que con un par de partidos que el serbio vuelva a ser el que casi siempre ha sido con el VCF, su nivel de aceptación entre la parroquia regresará al nivel de partida.
El Valencia necesita otro delantero que pueda acompañar a Villa si la cosa se pone fea, que pueda reemplazarlo cuando sea necesario y que suponga una alternativa al asturiano. Zigic no creo que sea la mejor opción. Veremos si lo es el Chori.
Enero 3, 2010 at 15:00 · Clasificados en General
El partido de Mestalla.- El Valencia hizo un partido serio. El Español (¿Espanyol?) no es un equipo fácil de batir. Tampoco es brillante. Ni tiene la calidad de hace un lustro. Por eso, quizás, se dedicó más a no perder que a ganar. Ante eso, el VCF hizo lo que tenía que hacer. Aguantar bien atrás -con los sustos inherentes a lo que dan de sí sus centrales- y buscar por un lado y por otro, por el centro, por arriba, por abajo. Hasta que llegó el gol. Lo mereció antes, pero no lo obtuvo hasta el último suspiro.
Zigic.- Personalmente, cada día que pasa lo veo más lento y menos habilidoso. Y, sin embargo, resulta útil para cosas como las de ayer. Para hacer de Alexanco, digamos. Si en el equipo tienes un tipo como Joaquín, que sabe ponerla de rosca como casi nadie, la presencia de un tipo de dos metros resulta todavía más justificada. A Villa, además, se le ve más suelto jugando con otro tipo que fije a los centrales. Es exactamente lo que le pasa en la Roja. Villa junto a Torres es mucho más Villa porque juega más suelto.
Alba.-Si la alternativa a los dos puntas es jugar con Jordi Alba, apuesto por lo primero. Los nervios no son buena compañía y son casi naturales en un chaval que empieza. Pero para llegar a un equipo como el Valencia se necesita algo más que calidad en los entrenamientos. Los grandes jugadores no alteran su ritmo cardíaco en las grandes ocasiones. Me viene a la mente Cesc -otro niño- delante de Buffon en los cuartos de la Eurocopa. No había lanzado un penalti desde cadetes (curiosamente, ahora los tira en el Arsenal). Y no falló. El partido de ayer de Alba es preocupante. Porque Zigic se sabe qué puede y qué no puede hacer. Porque siempre ha hecho lo mismo. Y los peores jugadores son aquellos de los que se dice que pueden hacer muchas cosas pero no acaban haciendo ninguna.
Banega.- No hay manera que complete 90 minutos al mismo ritmo. Ni siquiera tres partidos notables seguidos. Da para hacer varios vídeos sobre su juego espectaculares. En ataque y en defensa. No le falta de nada. Sólo consistencia. Si alguna vez la consiguiera sería la pera.
Albelda.- No es un decho de virtudes para sacar el balón -y ahí radica el principal problema de este equipo- pero algo tendrá que ver en que los rivales creen tan pocas ocasiones. Si él no es quien tiene que dar salida a unos centrales que huyen del balón como de la peste, el problema es del otro mediocentro. Algo habrá que hacer.