La verdad es que no ha sido un invierno largo. Hace menos de tres meses que nos tirábamos de los pelos por el desastre de Ferrari en Abu Dhabi y ya están rodando los coches. Y para regocijo de los valencianos, volvemos a tener la suerte de que sea Cheste el que marque este principio de pretemporada.
Las tres primeras sesiones han dejado un gusto agridulce en las filas de Ferrari. El subidón de moral de los dos primeros días quedó empañado por la fuga de aceite del F150 en las manos de Massa durante la tercera jornada. Confiemos en la palabra de Aldo Costa y que sólo sea “una tontería”. No hay que olvidar que pasamos el último cuarto de temporada haciendo cuentas con los motores restantes con los que contaba Alonso.
En Cheste no hemos visto más que un simple comienzo. Quedan menos de dos meses y hay un gran trabajo de evolución por delante. Especialmente tendrán que trabajar aquellos que como McLaren no hicieron debutar sus monoplazas de 2011 en el Circuit.
Sergio Pérez es una de las novedades de la temporada. El joven piloto mejicano le pisa con ganas y sus salidas cruzadas en la curva dos de Cheste levantaron a más de uno del asiento. Será divertido como se mezcla en Sauber el tequila mejicano con el sake de Kobayashi. También Schummi salía deslizando su nuevo Mercedes. Ya veremos si las Pirelli se adaptan a su estilo de conducción.
En menos de cuarenta días comienza la temporada más larga y con más campeones en la parrilla de la historia de la Fórmula Uno.

