Enero 17, 2010 at 21:27 · Clasificados en General

Un día bonito, emotivo y emocionante, el último en Buenos Aires. Todo el mundo se abraza, da igual que sea francés, chino, entre los pilotos la satisfacción es por haber terminado. La gente, los aficionados, vuelve a ser la locura. Todo el mundo te recibe, para hacerse fotos, para que le firmes autógrafos… Yo tenía del año pasado 200 fotos y en apenas 20 metros he acabado con ellas. No he podido dar más, pero hubiera dado hasta la del DNI.
El momento del podio ha resultado muy emotivo, hemos llegado un poco justos. He hecho subir a Luis Belaustegui conmigo al podio, subidos ambos a la moto. Le he quitado el micro al ’speaker’ y a todos los que estaban allí viendo la ceremonia les he dicho: “El año pasado aquí mismo decía que volvía para España pero que mi corazón se quedaba acá con ustedes. Este año no sólo he recogido mi corazón, sino que me llevo un amigo. Este hombre ha salvado mi Dakar, me ha ayudado, y esto es lo que representa para mí Argentina y los argentinos. Esta medalla me ha costado mucho dinero, sudor, lágrimas y sangre, pero se la quiero regalar a él”. Luis ha roto a llorar, nos hemos abrazado, y todos se han emocionado. Hasta el mismo director del rally, el francés Etienn Lavigne, le han dado un abrazo, pese a saber que no estaba inscrito en la carrera. El ’speaker’ ha dicho que precisamente esto es lo que conocemos como ‘espíritu Dakar’, esa solidaridad y la amistad por encima de cualquier otra cosa. Todos los amigos no paraban de hacer fotos emocionados.
Pero también he de reconocer que Luis no es el único que me ha ayudado. Junto a él, doy las gracias a todos los mecánicos, a Jorge Velayos, a Pellicer y al equipo XRaids que siempre que ha podido me ha echado un cable, y por supuesto a mis patrocinadores. Pero Luis ha sido especial. Anímicamente necesitaba una persona que me dijera la palabra justa para devolverme las ganas de correr, pues en la quinta etapa tenía la carrera acabada y era lo mínimo que podía hacer. Esa medalla es en gran parte suya, pero también de todos.
Esta noche Luis ha organizado una cena típica argentina, un asado, a la que acuden pilotos de Australia, Argentina, Alemania, y algunos españoles. Va a ser una cena multinacional. Mañana lunes por la tarde, a las 20 horas, sale mi vuelo hacia Madrid, adonde llegaré el martes a las 13:45. Y de ahí a Requena, en coche.
Enero 17, 2010 at 0:24 · Clasificados en General
La etapa de hoy, la última ya la conocía. Sabía que era muy rápida, todo curvas de 90 grados. Tres kilómetros en una recta, un giro, otra recta, otro giro, y así durante 200 km. De hecho, yo que he acabado el 13, en la misma posición que ayer, la mejor que he hecho en el Dakar, he recorrido más de 200 km en hora y media, fijaos la alta velocidad que llevábamos.
Y eso que en el km 7, en una frenada bastante fuerte, se me ha roto una brida que sujeta los cables del velocímetro y el latiguillo de freno, y se metió entre el guardabarros y la rueda delantera. Me vi obligado a parar y sacarlos porque había riesgo de quedarme sin freno. A partir de ahí, el velocímetro no iba y sólo podía intuir en qué kilómetro estaba por los dibujitos del roadbook, para saber si girar a izquierda o a derechas. Me ha costado adaptarme un poco. Pero he ido fuerte gracias a la moto que es un tiro. Tenía hablado con Joan Pedrero que si me veía me dejaría pasar, pero he estado 140 detrás de él sin poder progresar. Luego me diría que no llegó a verme, porque él hacía su carera, pero estaba convencido de que haría una peor especial. Al verme el 13 en la clasificación a poco más de 7 minutos del primero me quedo alucinado, porque la parada que fue de medio minuto y otro minuto que calculo por no progresar tras Joan Pedrero, me habría metido entre los diez primeros. Al final lo que cuenta es eso. Estoy satisfecho, muy satisfecho por terminar mi segundo Dakar y además sin ningún percance.
También así, jugando con los mayores, los que ves siempre por la tele, los favoritos que luchan por las primeras posiciones. Estos dos días me han dejado jugar con ellos. Sé que mi posición natural era alrededor del 20, pero estos días la gente ha ido a conservar sus mecánicas. ¡Yo necesitaba divertirme tras una semana tan perra! Sólo quería dar gas, y he salido sin pensar que se pudiera romper la moto…
Aquí estoy, en Buenos Aires, haciéndome fotos con la gente. Mañana salimos sólo para subir al podio, recibir la medalla, y para casa. El lunes estaré de vuelta en Requena.
Enero 15, 2010 at 21:47 · Clasificados en General

La etapa no tenía ningún misterio excepto el mayor temor que teníamos los pilotos, el desierto de Nihuim, que fue la quinta etapa del año pasado, que dejó a más de 30 participantes durmiendo en el desierto. Ahora tenía la tranquilidad de que lo tomábamos a primera hora de la mañana, y confiaba que las dunas estuvieran más compactadas. Y efectivamente así ha sido. Aun así, estaba muy blando y nos han puesto un montón de waypoints, con lo que era fácil confundirse.
He empezado muy tranquilo la especial, por camino de tierra. Hemos llegado a las dunas y no me he confundido en ningún momento. Tan sólo una pequeña duda, pues no sabía si había pasado un waypoint. Seguía una huella que parecía la correcta, y casi todos iban por otro lado. Pero uno de los mejores, el polaco Czachor, de KTM, he visto que iba por mi misma huella, y él me ha dicho que estaba correcto. Hemos seguido ese itinerario, pasado el cordón de dunas y luego dos ‘autopistas’, una antes y otra después del repostaje. Entiendo como ‘autopista’ cuando no bajas de 140 km/h, y hasta el repostaje he rodado así durante 150 km. Tengo la fortuna que mi Yamaha JVO es la 450 que más corre sin duda, porque con las KTM rally he sido capaz de ser más rápido. Incluso he superado al mochilero de Marc Coma, y un piloto de una 690 rally con brida de limitación me ha felicitado en meta tras ver lo que corre mi moto… Ahí está el resultado. Lo único que he hecho ha sido agarrarme muy fuerte en las curvas, porque en las rectas va como un tiro.
Ha sido mi mejor etapa en dos años, ya tenía ganas de meterme entre los 15 primeros, con lo complicada que había sido la semana pasada. Ahora ya sé los resultados. Mañana, en la última etapa, saldré con la misma mentalidad, de los primeros, pero no voy a tratar de conservar nada. Si la moto se rompe se ha roto. Desde la quinta etapa no me preocupa no terminar el rally, lo único que he buscado estas cuatro etapas es divertirme. Necesitaba divertirme tras pasarlo muy mal, y ya he dejado de pensar en la carrera.
La muñeca sí me está pasando factura. Hoy que no había nada complicado, los últimos kilómetros me han costado mucho, pero por fortuna al ser tan rápidos me ayudaba con la otra mano. Aún así, en el enlace veo las estrellas con la tendinitis, y a partir de la tercera hora se complica.
Mañana última etapa, de más de 200 km como hoy, trataré de estar entre los 15 primeros. Creo que es factible. No quiero conservar nada, si me retiro, me retiro, son cosas que pasan. Voy a ir al límite y a disfrutar. Del resto, Sainz lo tiene todo controlado, ha conservado un poco para asegurar, y en motos, es muy difícil que le recorten 4 minutos a Ullevalseter. Quizá por detrás varíe un poco, pero yo no tengo posibilidades de cambiar.
Recuerdo también una anécdota de las primeras etapas, en la que pasando al lado de unas piedras, en una curva cerrada con un montón de gente a los lados, pasaba tan cerca de los aficionados que oí a un niño gritarme: ¡Sos de Boca, sos de Boca! Todo porque la parte superior de mi mono es azul y amarilla, como la camisa de Boca…
Enero 14, 2010 at 23:51 · Clasificados en General
No comencé bien esta etapa: no sé porque pero estaba nervioso. Una situación que me hizo cometer un error de navegación que me costó dos puestos. Al igual que en la etapa anterior empezamos enfrentándonos a un río. Visto la pérdida de puestos dejé ir a mis adversarios y no fue hasta encontrarme con el terreno arenoso cuando lo recuperé.Entreamos en una fase de dunas y muchos saltitos, posteriormente venía la segunda especial. Pasados los 100 kilómetros de etapa la muñeca se ha vuelto a resentir y el dolor se ha ido agudizando con el paso de los kilómetros. En los últimos 15 ya no me quedaban fuerzas en la muñeca derecha y veía como cada vez que necesitaba de ella acababa perdiendo tiempo. Sin embargo, por amor propio antes me rompo la muñeca en dos que dejo esta carrera.
Enero 14, 2010 at 23:41 · Clasificados en General
Salí en el puesto número 18 en el inicio de la especial. Al poco de iniciarse la etapa nos encontramos con un río. Era una etapa en la que salí tranquilo, sin forzar la máquina. Tras pasar el río nos encontramos con una rambla arenosa. Teníamos que atravesar alrededor de 200 kilómetros por esta superficie.Fue aquí cuando la tendinitis que estoy arrastrando empezó a hacerse evidente. Normalmente cuando voy bien de fuerzas no me resiento pero si empieza a doler me vengo abajo. Llevaba 180 kilómetros a mis espaldas cuando hizo acto de presencia el dolor. En este momento Pellicer y Paolo Ceci me adelantaron y vista la situación en la que me encontraba los dejé ir. Curiosamente no sé como trazan las rutas, pero Paolo me adelantó en varias ocasiones, me junté y al final lo dejé. La noticia negativa estuvo en el accidente de Pellicer. Una lástima lo que le pasó aunque hay que decir que tuvo suerte pues la moto quedo literalmente destrozada y él acabó con una luxación de hombro.
Enero 12, 2010 at 20:40 · Clasificados en General
Muy bien. Por fin. Después del primer día, por fin me encuentro otro en el que no tengo que sufrir ningún problema. Y se nota. Vaya si se nota.
Era una etapa de pista técnica y rápida, que deslizaba mucho, mucho. Parece que vas sobre cemento, con una fina capa de arena, y hay que colocar bien la moto. Se frena muy fuerte. Si tuviera yo una especialidad, esta sería precisamente la frenada. Me he movido muy bien. He empezado fuerte, comparado con los demás, pero a mitad de etapa he alcanzado el quad de Marco Patronelli, que lidera la clasificación, pero me costaba mucho superarle. Ni siquiera me podía acercar por la cantidad de polvo que levantaba, y he estado más de media hora sin poder progresar, y varios pilotos me estaban alcanzado. Pero la diosa fortuna se alió conmigo en forma de necesidad fisiológica. El argentino tuvo que parar a orinar, con lo que aproveché para adelantarle, cuando ya pensaba que no habría sido posible, y pude tirar fuerte hasta el final.
Al final, 18º en la etapa, por delante incluso de Pellicer (20º). Segundo día de todos sin ningún problema. Y eso que la moto sigue dañada, más que nada porque no la trato demasiado bien, pero el corazón y el motor están teniendo un resultado excepcional. La Yamaha corre como un demonio y no tiene nada que envidiar a las rally de 690cc (estas van capadas con una brida para igualarlas a las de 450cc). Estoy rodando a una velocidad punta de 165 km/h, por 170-172 de las otras, pero en las zonas más viradas ellos salen perjudicados por esos 20 kilos más de peso.
Voy sumando etapas, y con ganas de regresar a Argentina. Atacama se ha cobrado muchas víctimas, entre ellas dos pilotos valencianos: Jairo Segarra y Rafa Císcar. Quedamos Pellicer y yo, ambos muy conservadores, aunque en su caso no lo parezca por su clasificación. No quiere complicarse la carrera. Tiene potencial para pelear por los puestos de honor, pero no quiere correr. Sabe que aguantando, la gente va fallando, y si acaba está con posibilidades de hacer un podio en 450cc.
Enero 12, 2010 at 20:34 · Clasificados en General
La salida la hacíamos de 20 en 20, salvo los diez primeros, pero hubo bastantes de mi tanda que se anticiparon, y acabé saliendo el octavo o el noveno. Sin embargo, al coronar la duna de un kilómetro de largo ya estaba segundo, y ya no abandoné ese lugar salvo para ponerme primero, cuando el que me precedía cayó en una duna, y me puse a mandar el grupo.
Encontré pronto, en el km 11 a Jairo Segarra, que se le había parado la moto y trataba de arrancarla de nuevo para seguir, pero luego supe que pese a dar la vuelta y regresar al vivac para ver si encontraba a su mecánico, éste ya se había marchado y la falta de cobertura telefónica le impidió que se encontraran y pudieran cambiar el motor. Pero no hubo forma de localizar a nadie. Se quedó solo y decidió venirse a meta con la organización. Ahora seguirá la carrera hasta el final, junto a Rafa Císcar, otra de las víctimas que se ha cobrado Atacama.
Rodé junto a otro piloto, haciendo muy bien la etapa, pero de repente vi que volvía a mancharse mi bota derecha con gasolina, sinónimo de que otra vez estaba el tanque roto. Ahí perdí toda la concentración. ¡Era un tanque nuevo comprado el día anterior! Empecé a cometer errores, perdiendo posiciones, y ahí estaba bien colocado más o menos, hasta que a 1,5 km de meta, que yo pensaba que eran 4… ¡me quedé sin gasolina! Le quedaban dos dedos al tanque roto, pues aunque se agujereara, siempre tiene medio litro. Así que desmonté ese tanque, lo volqué en el otro y por fortuna fue suficiente, pues sólo me quedó coronar una colina y ver la meta al final de la bajada. Al final la etapa concluyó medio bien, pese a perder la concentración por momentos.
El susto llegó en una duna cortada, en la que dimos una vuelta de campana la moto y yo. También le pasó al polaco Dabrowski. Las dunas son guapas, pero también traidoras, y cuando se clava la rueda delantera ya no puedes evitar la caída. Se rompió alguna cosa de la navegación, que pudimos soldar por la noche, y aquí seguimos, quemando etapas.
Enero 10, 2010 at 23:17 · Clasificados en General
Una etapa muy dura, de piedras, piedras y más piedras. He podido salir el 27, despacio, pero cuando he estado ya a tono he ido ganando posiciones. Entre el km 15 y el 20 he visto a Pellicer, que ha perdido mucho tiempo por una avería. Ha podido seguir, pero muy despacio. He seguido dando has y a 80 km de meta se me ha partido la cadena.
Empiezo a cogerle un poco de asco a la carrera, porque el día que estoy disfrutando no termina sin algún tipo de problema. Parece que alguien me haya gafado este rally. La he reparado con el eslabón que necesitaba, me ha costado más de lo debido, porque he tenido que machacarlo un poco al no estar del todo correcto el eslabón, y me he puesto a rueda de Miguel Puertas. No quería forzar, porque me quedaban 55 km y con la cadena así corría el riesgo que se volviera a abrir. Miguel y otros han tirado, pero yo he preferido no seguir su ritmo, y conservar la moto, pero se ha vuelto a romper, y he perdido otros veinte minutos. Por suerte, Pau Soler me ha dado un eslabón y con ese he podido cambiarlo más fácilmente, y los 13 km restantes he ido realmente despacio, llegando a meta junto a Jairo Segarra, que me superaba poco antes.
La anécdota llegó después, de cruzar la meta, con Jairo Segarra, que tuvo una etapa difícil hace dos días, y llevaba la mano hinchadísima, por problemas con un tendón. Ya le habíamos dicho que esta era una etepa muy dura y que tratara de conservar, y así lo ha hecho. Tal era nuestra alegría camino del vivac, que teníamos a dos kilómetros, ofrecimos a dos hermanas a llevarlas hasta su coche. Y así se subieron cada una a una moto. Tenían el coche a unos 3 kilómetros. Pero nos echamos unas risas. Lo típico. La euforia por haber quemado una etapa más. Euforia por haber quedado una etapa más.
Enero 10, 2010 at 23:13 · Clasificados en General
Es hora de aprovechar y sanear la moto. Está bastante maltrecha, no la estoy cuidando como toca, la verdad. No puedo cmabiar motor, como otros, porque los medios no me lo permiten, pero sí que he cambiado el tanque de gasolina. Compré uno a Jorge Velayos, y pudimos cambiarlo, así como unos discos de embrague que era lo más necesario para la moto. Hay que ponerla lo más a punto para esta segunda semana que a priori es más fácil.
Sienta fatal lo de Luca Manca, un accidente así. No le conocía, pero da igual, sabes que es un accidente que te ha podido ocurrir a ti, y además, justo el día después de su gesto solidario con Coma, y cuando iba recuperando posiciones. Pero son cosas que pasan, no se le puede echar la culpa a nadie, y te das cuenta que la precipitación se paga muy cara.
Luego está lo de Coma. Será real o no, y merecerá la sanción o no, pero somos muchos con 6 horas o más de penalización por culpa de los GPS, que están fallando un montón. Y la organización no ha sido nada justa, sobre todo con los culpa de los GPS que están fallando un montón, La organización no ha sido nada justa, pero nada, sobre todo con los que no son franceses. Si eres francés, reclamas, y al día siguiente sales por delante…
Enero 10, 2010 at 23:03 · Clasificados en General
La especial más larga del rally. Salí tranquilo, con 600 km por delante y desde el principio ya tuve problemas con el depósito de gasolina. Un poro en el colector de escape me fundía el depósito, que es de plástico. Logré repararlo, pero se volvía a fundir. Así que tuve que cargar gasolina en botellas y echármelas a la espalda. Esa es la anécdota del día, aunque todavía hubo otra…
Logré tomarle el ritmo a la carrera sobre todo en una zona rápida, mi especialidad, en la que me lancé. Parecía que íbamos en un excalextric, donde no te puedes salir de las pistas, pues hay escalones de tierra blanda, en los que te inclinas y pasas, como en motocross, y ahí empecé a rodar fuerte y ganar posiciones. Llegué al primer repostaje sin demasiados problemas, pero estaba con el estómago un poco revuelto. Luego tiré fuerte, en un río que me machacó las muñecas, y que ha hecho que reaparezca una antigua lesión, una tendinitis en la mano derecha, que con las piedras y la rambla se agravó. Llegué con el codo desecho al siguiente punto de control y por primera vez en toda mi carrera tuve que apartarme y hacer de vientre…Además, ayudé a Jairo Segarra con el sistema eléctrico, que se le cayó. A los tres minutos tenía desmontada la moto, dimos con el cable correcto y consiguió arrancar. Salí de ese punto de control tres minutos tarde de mi hora, pero era porque estaba doblemente ocupado.
Volví al terreno cómodo, pista rapidísima de más de 100 km y pude ganar muchas posiciones,. No me da miedo el polvo, porque estoy acostumbrado a él en Valencia. Y al final me encontré con ese puesto 27, el mejor de todo el Dakar. Y eso que incluso había parado a darle gasolina a Annie Seel, que se había quedado sin gasolina y cuyos ojos se abrieron como platos al verme sacar la botella con el combustible.
Me permití llegar pronto a Iquique, una llegada espectacular, en descenso de una montaña de 3.000 metros, todo con arena de duna y el Océano Pacífico enfrente. Era un momento para disfrutar de las vistas, pero yo iba junto a otro argentino, él con un problema de roadbook, y nos dio por picarnos… pero tuve que ceder y aflojar porque se marchó y en un salto se marcó 15 metros de altura como si fuera motocross, que el público y hasta el mismo se asustaron…
Next entries »